Castillo de Biedma/Santa María del Castellar - Fortaleza Santiaguista desaparecida en la ribera del Tajo (S. X - XI)



La fortaleza de Biedma se encontraba emplazada en un escarpado promontorio de la orilla izquierda del río Tajo, justo donde un acusado meandro pasa lamiendo la base misma de los cerros del lado meridional del valle, en un lugar a 578 m. que permitía una amplia visibilidad de toda la vega del río.

De los accesos pretéritos con los que contó el castillo nada sabemos, aunque parece muy probable que desde el río ascendiera un camino serpenteante por el barranco que se forma a Poniente del enclave, o que desde el mismo llano ondulado por la parte de la Mesa de Ocaña se pudiera haber conectado el lugar con el sur.

Aunque no hay datos, la fisonomía del enclave debía responder a un modelo muy simple de fortificación, parecido al del castillo de Alboher, con un pequeño recinto asociado a algún tipo de estructura elevada a modo de torre.

Vista aérea del cerro sobre el que se ubicaba la antigua fortaleza del Castellar 
y que actualmente ocupa la ermita homónina.

Actualmente, ocupado por la ermita de Santa María del Castellar, no presenta hoy vestigio alguno de estructuras militares, y tampoco contribuyen a clarificar su fisonomía las escuetas referencias hechas por viajeros o geógrafos antiguos.

Las condiciones naturales que presenta el cerro del santuario son inmejorables para su defensa, ya que aparece aislado y recortado abruptamente en su topografía por todos sus flancos, a excepción del nexo que desde el sureste proyecta el enclave hacia la vega del río, por lo que sería lógico creer que precisamente en este lugar se pudiera haber tallado un foso para aislar definitivamente el reducto defensivo del páramo que se extiende al sur.

La construcción de la fortaleza debe datar de los siglos X al XI, en evidente relación con la red castral que se advierte en la orilla meridional del río Tajo, y de la que también forman parte Alharilla, Alboher y Oreja. En manos de la orden de Santiago desde muy temprano, parece que la fortaleza no prosperó bajo el señorío santiaguista y pronto se abandonó. A finales del siglo XV su lugar ya estaba ocupado por la ermita de elocuente advocación dedicada a Santa María del Castellar.

Mapa Topográfico Nacional. Hoja nº 606.

Reconstrucción histórica

Al igual que los enclaves de Alboher, Oreja o Alharilla, los primeros vestigios medievales que podemos documentar en la zona corresponden a fragmentos de cerámica andalusí fechable en torno al siglo X. Sin embargo, en los textos documentales o cronísticos no encontramos mención alguna al enclave de Biedma, hasta que en la entrega de Villandín que realiza Alfonso VII en favor de Gonzalo Alvazil, se ubique tal donación "inter Medina et Albuer".

Un revelador documento de 1185, alude al lugar de Biedma como Methme, Miethma y Biethma -topónimos latino y romance-, dentro del acuerdo firmado entre doña Orabuena y sus hijos con el comendador de Uclés, Pedro Franco, sobre los términos de Villandín y la Cueva. Además de la clara identificación del topónimo que se puede observar, este documento se refiere explícitamente al lugar de Biedma como castillo, siendo esta la primera alusión a la fortaleza.


En 1173 fue entregada la plaza a don Lope de Varea, probablemente de manos de la propia institución jacobea que señoreaba todos esos territorios. En 1187 aparece entre los bienes que la orden ve confirmados por parte de Urbano III.Y en 1204 ya forma parte sin ninguna duda de los señoríos santiaguistas, junto con Villarrubia, al ser cedidas ambas por el tal Lope de Varea de nuevo a los freires de Uclés, a cambio de quinientos maravedíes chicos. A pesar de esta operación, tiempo después el magnate y su mujer, doña Sancha Pérez de Azagra, hija de Pedro Fernández de Albarracín, mantuvieron ciertos intereses en la zona.

En 1207 el maestre Fernando González de Marañón daba parte de Villarrubia a veinticinco
pobladores para que la colonizaran según el fuero de Ocaña, y aunque el núcleo fue creciendo a costa de los villares del entorno, no parece que éstos desaparecieran entonces, ya que en una fecha imprecisa entre 1214 y 1224, la citada doña Sancha recibió la heredad de Biedma y la mitad de Villarrubia en prestimonio vitalicio, con ciertas condiciones. En este documento también encontramos otra alusión explícita al castrum de Biedma, vinculado desde pronto al lugar de Villarrubia, pero conformando realidades muy diferenciadas.

"...ego G. Gonsalvi una cum Uclensi Capitulo damus vobis domine Sancia quicquid pertinent ad nos in Bietma, castrum scilicet et hereditatem, prata, vineas, ortos azenias, molinos..."
(A.H.N.,Tumbo Menor de Castilla)


El siguiente hito documental relativo al castillo de Biedma o del Castellar, estuvo también relacionado con doña Sancha y su hija, Milia López, ya que en 1242 se repetía un documento de donación en prestimonio vitalicio a favor de ambas, que ampliaba las ventajas para la institución jacobea puesto que quedaban exentos de tal contrato importantes derechos, y porque además, a cambio se integraron en el señorío santiaguista todas las posesiones que la mujer de don Lope poseía en el Reino de Aragón, incluido el conocido, confundido y renombrado castillo del Tormón.

En cuanto a la identificación de los lugares de Biedma y Villarrubia, parece evidente que existía una conciencia de unidad territorial entre los citados topónimos que aparecen en numerosas ocasiones prácticamente asimilados. Pero esta idea, choca sin embargo con la realidad comendataria, ya que tempranamente encontramos dos circunscripciones administrativo-territoriales con cabeza en Biedma y Villarrubia respectivamente, aunque bien es cierto que en ciertas ocasiones se confunden por la presencia de un único comendador (1).

(1) NOTA: Los dos primeros comendadores de cada circunscripción, documentados en torno a los años 1206-1210, fueron en Biedma Íñigo de Ricla y en Villarrubia Pedro Ruiz de Hoyos.Ya en el siglo XIV es cuando encontramos más ocasiones en las que un único comendador señorea los dos territorios, es el caso de Lope Íñiguez de Orozco (1366-1371) y Alonso López de Haro (1387-1409) 


En cuanto a la existencia de un castillo en Villarrubia, la única alusión documentada pertenece a la crónica de Rades, que nos informa de que en tiempo del maestre Fernando González de Marañón "se dio a poblar los términos de los castillos de Villarruuia y Monrreal, cerca de Ocaña, que eran ya desta Orden", hecho al que no debemos otorgar la mayor importancia ya que estamos ante una leve tergiversación de la realidad que representaba el núcleo de Villarrubia en aquel momento.


Realmente resulta desalentador, comprobar como las descripciones relativas al lugar de Biedma que hemos podido encontrar en los textos de las visitas santiaguistas, se refieren a la heredad ubicada en el valle, y nada nos ilustran sobre los restos de un hipotético castillo en el citado sitio. 

Las visitas de 1478 y 1494 describen la heredad de Biedma, mientras los textos de 1511 y 1515 se aplican en el recorrido por la ermita del Castellar.

Así, los visitadores (2) en 1478 nos dicen que "fueron a ver un sitio que la dicha encomyenda tiene en la ribera de Tajo el qual es muy grande e muy bueno e esta rasonablemente reparado e non desypado." 

Mientras, en 1494 la encomienda de Biedma es vista como un "termyno despoblado en la ribera de Tajo, e están en él unos casares donde fue el lugar antyguamente", descripción en la que además aparece por primera vez mencionada la ermita del Castellar; "...e en el dicho térmyno está una hermyta de Nuestra Señora, que se llamaua el Castellar, la qual está muy bien reparada."

Otras visitas ni siquiera aluden directamente al lugar de Biedma, sino que se van a referir a unas casas que esta encomienda tenía en Villarrubia, toda vez que el emplazamiento original de su núcleo habitado lo encontrábamos arruinado en 1494, "el dicho señor visitador visitó casas que son en Villarrubia, que tiene la dicha encomienda de Biedma..."

(2) NOTA: Los visitadores de la Orden: tenían como misión viajar por las encomiendas, prioratos y otras dependencias, y proporcionar datos sobre las rentas, la población, el régimen de vida en sus variados aspectos, las condiciones de defensa y el cumplimiento de la normativa vigente.
 
La ermita de Nuestra Señora del Castellar desde las alturas cercanas a su emplazamiento.

Y por último, en los años 1511 y 1515 lo que nos vamos a encontrar es la descripción pormenorizada de la ermita de Santa María del Castellar, ocupando definitivamente el antiguo emplazamiento de una fortaleza que no recibió atención alguna por parte de la orden, y de la que no parece conservarse ni su memoria. En ambas documentamos una exhaustiva inspección del templo, que es "en un çerro alto junto al dicho río de Tajo,....ençima de la barranca del río." "Es un cuerpo de yglesya de tres naves sobre sus arcos baxos, la nave prinçipal está a dos aguas, y las otras corrientes.Tiene toda ella su buen maderamiento de la madera del río, e todos los tejados muy bien reparados". Contaba además con cuatro altares y numerosos elementos necesarios para el culto; "delante de la dicha hermita está un portal de largo a largo, sobre pilares de yeso e madera del soto del río(...) e a las espaldas de la dicha hermita está otro colgadizo largo cubierto de madera del río, sobre sus pilares de yeso", estructuras que se asemejan mucho con las que todavía hoy se pueden observar.

Ermita de Nuestra Señora del Castellar

Conclusiones

Ante la escasez de documentación de otro tipo que pudiera iluminar los aspectos relativos a la funcionalidad militar y/o organizativo-administrativa que pudiera manifestar esta fortaleza santiaguista, intentaremos aclarar algunos aspectos y confusiones, ciertamente comunes.

De inicio en cuanto a la identificación propuesta que relaciona los topónimos Biedma y Santa María del Castellar, ambos lugares existentes en las modernas cartografías, muy cercano el uno del otro, pero aludiendo a diferentes realidades espaciales que, sin embargo, creemos conformó un único sitio en la Edad Media identificado como Biedma o Medina, según recoge el citado documento de 1156. 

El primitivo núcleo defensivo islámico encaramado en el escarpe sobre el río Tajo, dio paso por tanto a un asentamiento en la misma vega, mucho más cerca de las tierras y medios de producción campesina -aceñas y molinos-, ya en un momento de clara orientación hacia la puesta en explotación de los territorios conquistados. 
El topónimo Biedma aludía, de este modo, a una realidad doble, por un lado al primigenio castillo, más adelante transformado en la ermita de Nuestra Señora del Castellar, y al mismo tiempo al núcleo poblacional establecido en el valle, actualmente identificado como una gran casona de campo en la orilla derecha del Tajo, a escasos metros del encaramado cerro del castillo.

Aranjuez y la vega del Tajo en el siglo XVI. Archivo General de Simancas, MPD, XL-18.

Por otro lado, no es infrecuente que encontremos denominado el castillo de Biedma como castillo del Tormón. Esto no tiene otro fundamento que el de tratarse en realidad de aquel castillo que doña Sancha Pérez de Azagra entregó en plena propiedad a la Orden de Santiago, junto a todo lo que, con su hija Milia López, ambas poseían en el Reino de Aragón y en Santa María de Albarracín, a cambio de recibir de por vida los lugares de Villarrubia, Biedma y Villandín. No hay referencia alguna a que el Castellar o Biedma tomaran tal nombre, y únicamente entendemos, que en algún momento se interpretó de forma errónea el aludido documento de donación, y que, como ocurre tantas veces, el error tomó forma de realidad histórica sin base cierta.

Vista de la casa de labor, conocida como Biedma, desde la ermita del Castellar.

En cuanto a la identificación de Biedma y Santa María del Castellar, ambos lugares conformaron un único sitio en la Edad Media identificado como Biedma o Medina. Así, de primitivo núcleo defensivo islámico encaramado en el escarpe sobre el río Tajo, se pasó a un asentamiento en la misma vega mucho más cerca de las tierras y medios de producción, y ya en un momento dedicado a la puesta en explotación de los territorios conquistados. 
El topónimo Biedma aludía, de este modo, a una realidad doble, por un lado al primigenio castillo más adelante transformado en la ermita de Nuestra Señora del Castellar. y al mismo tiempo al núcleo poblacional establecido en el valle, actualmente identificado como una gran casona de campo en la orilla derecha del Tajo. 


En definitiva lo que parece evidente es que, a pesar de formar parte de los señoríos santiaguistas desde fechas muy tempranas, el mantenimiento operativo de la fortaleza por parte de la orden debió ser efímero, y en cualquier caso no cuajó en la consolidación de un núcleo habitado permanente. Nada conservamos, por tanto, del viejo castillo excepción hecha del privilegiado emplazamiento que ocupaba, lugar hoy transformado en santuario.





Fuentes: 

  • "Fortalezas Santiaguistas - La Orden de la rivera del Tajo (Siglos XII-XVI)" -  J.Santiago Palacios

  • "Algunas Fortalezas Santiaguistas desaparecidas" - Asociación Española de amigos de los castillos. - 2005

Música: Renacimiento Flauta y Clavecín

Cornetas, tambores y majorettes.



La banda de cornetas y tambores se fundó, en Villarrubia de Santiago, en la década de los 70, llenando de música y alegría las calles de nuestro pueblo.

El fundador fue un joven llamado José que esta­ba casado con una villarrubiera, hija de Fran­cisca, más conocida por "la Ika". José trabajaba en Madrid y ya conocía este tipo de ban­das. 

Interesado por formar una en nuestro pueblo se lo comentó a Nino "el Gallo", que en aquellos días trabajaba como albañil en una obra próxima a la casa de José. Le pareció buena idea y junto con Julio Luengo y Gabriel Mora comenzaron a buscar chicos que compondrían la banda. La respuesta fue magnífica.


Comenzaron ensayando en el edificio que cono­cemos como Hospital y caminos aledaños como la carretera de la ermita. Pasaron después a ensayar en la granja, casa situada en la calle del matadero que más tarde se convertiría en dis­coteca y posteriormente los ensayos se trasladaron a la plaza de toros.

Prueba del buen resultado era cuando se les contrataba en los municipios de la zona, como Noblejas, Villatobas, Yepes, etc, para acompañar sus fiestas ataviados con un pan­talón negro, camisa azul, boina y herrajes. Unos llevaban las cornetas y otros los tambores, todos dirigidos por su director e instructor José.


Los grupos de majorettes hacen su debut allá por los años 30 en Estados Unidos, siendo los años de mayor esplendor los 40,50 y 60.  En los 60 llegan a Europa, siendo Francia el país puente. Por la proximidad llegan a España en los años 70 y es en estos años cuando también llegan a Villarrubia.

Ascensión, villarrubiera más conocida por "la Ascensión la Rojas", que había vivido en Francia, lo promovió en nuestro pueblo. Así, bajo su dirección, un grupo de chicas comenzaron la andadura.


De entre todas las jóvenes una era la que portaba la bandera y otra la directora, que con unos toques de silbato avisaba a sus compañeras de los cambios y cruces que habían de hacer al desfilar.

Los ensayos se hacían en la bodega de Baldragas, por calles del pueblo y en la plaza de toros.

El traje, confección de las madres, se componía de falda roja, camisa blanca y una capa roja con unos cordones que cruzaban por debajo del cuello. Calcetín blanco y zapato blanco. Completaba el traje un sombrero con un pompón en la parte superior y un bastón que llevaban en la mano.


Las majorettes, con su belleza y juventud, ambien­taban y daban mucha alegría. Vestían las calles con esa alegría y colorido. Desfilaban en los actos que se hacían en el pueblo; corridas de toros, carrozas, etc.

En el año 1974, tuvieron lugar unas jornadas de la Sección Femenina en Villarrubia. El 19 de julio, las majorettes bajaron desfilando hasta la plaza de toros, donde se realizó el acto de clausura, y allí en la propia plaza fueron ellas, con su desfile, las que abrieron el acto.

Desfilando hacia la entrada de la plaza de toros, tras pasar bajo el puente

El grupo de majorettes desapa­recería en el año 1975, dando paso a las comparsas que tan espectacularmente desfilan cada año en nuestras fiestas.

Portada libro de fiestas 1976




Fuente: libro de fiesta patronales 2016

Diego Sánchez Maldonado

Villa Rubia de Ocaña (Toledo). Así figura en el Real Monasterio de San Zoilo, en Carrión de los Condes (Palencia), al referirse al lugar de nacimiento del que fue su abad, el ilustre villarrubiero Diego Sánchez Maldonado.

Monje cisterciense, exégeta, escritor místico, abad, definidor y visitador general.

Fray Diego Sánchez Maldonado
Óleo sobre lienzo por José del Castillo
(Museo de León - Procede del Monasterio de Carracedo en 1955, 
nºinv. 2885, restaurado en 1991)

Reverendo Padre Fray Diego Sánchez Maldonado. 
Hijo Ilustre de este Monasterio de Carrión. 
Varón muy esclarecido en doctrina, virtud y zelo de las almas, 
fue Abad en este Monasterio y el de Rioseco. Visitador y Difinidor de la Orden. 
Nació en VillaRubia de Ocaña - Arzobispado de Toledo 
y allí fue bautizado el día 21 de julio, año del 1549 
y tomó el Abito el 17 de enero de 1570.


No se conocen muchos más datos personales fuera de su toma de hábito en el monasterio berciano de Carracedo, el 17 de enero de 1570, lo que ha hecho dudar respecto a su fecha de nacimiento en base a las normas establecidas en la Orden para el ingreso de los candidatos (entre los catorce y dieciséis años). 

Fue elevado a la dignidad abacial dos veces consecutivas. Sus dotes de gobierno fueron conocidas en otros monasterios, el de Rioseco (Burgos), y posiblemente el de Xunqueira de Espadañedo (Orense), para los que parece que fue nombrado abad.

Prestó igualmente señalados servicios a la Orden en los cargos de máxima responsabilidad, como fueron los de definidor, o consejero del general, y visitador de las siete casas (un tipo de visitador que fiscalizaba el régimen obligatorio de visitas del general, comprobando su labor en de las casas por las que había pasado el general, de ahí su nombre).


“fue versadísimo en Sagrada Escritura, y Santos Padres, varón piadoso y lleno de zelo del bien de las almas”
R. Muñiz, Biblioteca Cisterciense española, Burgos, Joseph de Navas, 1793


Crisóstomo Henríquez, contemporáneo suyo, viene a coincidir con el anterior: 
“Desde sus primeros años tuvo afán incansable en estudiar a los santos padres, de cuya doctrina se saturó, llegando a adquirir profundos conocimientos que le ayudaron a formar una santidad recia y hacerse útil a sus hermanos”.


Tales cualidades fueron fundamentales para que destacara en el campo de las letras, dejando como legado algunas obras:
  • Agricultura alegórica y espiritual para todo género de personas, especialmente para pecadores y devotos, Burgos, 1603
  • Excelencias y milagros de Nuestra Señora y San José su Esposo
  • Seminario de Buenas costumbres

 “grande y esclarecida, y está dividida en tres partes; en la primera describe cómo el siervo de Dios debe arrancar de su alma todos los vicios. En la segunda trata de la manera de sembrar las virtudes, ejercitándose en ellas y en obras de misericordia; en la tercera enseña cómo en el agosto de la vida, es decir, al tiempo de la muerte, recógense aquellos frutos malos que se sembraron durante la vida”.
N. Antonio, Bibliotheca Hispana nova sive Hispanorum, Roma, Nicolai Angeli, 1672 


Leer >>> https://play.google.com/books/reader 


Música: Canto Gregoriano Monjes Cistercienses


Fuentes:

  • B. Mendoza, Sinopsis Monasteriorum Congregationis Castellae, Biblioteca de San Isidro de Dueñas, s. f., pág. 81
  • C. Manrique, Phenix reviviscens, Bruxellae, Typis Ioannis Meerbecii, 1626, págs. 336-337
  • A. Manrique, Cisterciensium seu verius ecclesiasticorum Annalium a condito Cistercio, IV. Comp. Observantiae Castellae, vol. IV, Lugduni, sumpt. Haered. G. Boissat & Laurentii Anisson, 1642, págs. 672 y 683
  • N. Antonio, Bibliotheca Hispana nova sive Hispanorum, Roma, Nicolai Angeli, 1672 (trad. de G. de Andrés y M. Matilla Martínez, vol. I, Madrid, Fundación Universitaria Española, 1999, pág. 314)
  • R. Muñiz, Biblioteca Cisterciense española, Burgos, Joseph de Navas, 1793, págs. 307-308
  • E. Martín, Los Bernardos españoles, Palencia, Gráficas Aguado, 1953, pág. 112
  • A. Linage Conde, El Monacato en España e Hispanoamérica, Salamanca, Universidad, 1977, pág. 335
  • D. Yáñez Neira, “Toledanos ilustres en la orden del Císter”, en Anales Toledanos, XII (1977), págs. 108-109





Alfonso de Lara y Toledo

 

Alfonso de Lara y Toledo, nace en Villarrubia de Santiago en el año 1866.
Abogado y presidente de la Diputación de Toledo, destacó por su interés y lucha en conseguir mejoras sociales para Villarrubia y la Comarca de Ocaña en general.


Licenciado en derecho por la universidad de Oviedo en el año 1890, con el número uno de su promoción.


El 12 de abril de 1905 se presenta y es proclamado diputado provincial por el distrito de Quintanar-Ocaña.







El 17 de octubre del año 1909 es nuevamente electo y proclamado, por unanimidad,  diputado provincial por el mismo distrito.



El 13 de marzo del año 1913 es por tercera vez electo y proclamado diputado.



Siendo diputado provincial, en sesión del día 11 de mayo de 1915, fue elegido entre sus miembros Presidente de la Diputación Provincial de Toledo, cesando el día 24 de febrero de 1917.



Alfonso de Lara y Toledo falleció en Madrid el 30 de abril de 1933, a los 67 años, siendo enterrado en el panteón familiar de su pueblo natal, Villarrubia de Santiago.




Música:  Elegia - Gustavo Rossari (1870) - Quartetto Tamborini


Motete y Bajada


Al igual que las fiestas patronales, toda la tradición festiva del fin de semana de La Bajada, se ha visto trastocada y suspendida este año 2020, debido a la situación sanitaria provocada por la COVID.

Tradicionalmente hoy sábado, y en el momento en que estoy creando este artículo, estaríamos disfrutando del encierro, con el toque previo de alegría de la txaranga.
Por la tarde esa sensacional corrida de rejones, por la tarde acompañando a nuestra patrona con la misa y salve en la Parroquia y por la noche los toros de bengala, toros de fuego, traca fin de fiesta, entrega de premios a peñas y la discoteca móvil en la plaza.


2014

El domingo, cómo no, hubiéramos celabrado el acto principal del fin de semana, "La Bajada". Primero con la misa y salve de despedida. A continuación en la procesión hasta el pozo de San Pedro, donde tendría lugar ese Motete lleno de distintas sensaciones mezcladas. Una vez finalizado el acto, la tan esperada Romería en el Santuario de Ntra. Sra. del Castellar y alrededores.

2014

 Este año, 
"el sábado la Salve será a la hora habitual y se celebrará como cualquier otro día sin ningún tipo de acto o rito extraordinario.
El domingo 27 de septiembre, no se bajará a Nuestra Patrona al Castellar, de momento permanecerá en nuestra Iglesia Parroquial, y no se celebrarán ninguna de las tradicionales procesiones ni el Motete.

Para evitar, dentro de lo posible aglomeraciones, se dirán dos misas y en las dos se cantará la Salve, a las 10:00 h y a las 12:00 h.
Os recordamos que el aforo de nuestro Templo es de 180 personas el cual no se podrá superar en ningún momento. Como todos ya sabemos no se puede permanecer de pie, sin excepción y por ningún motivo, salvo en los momentos que así lo marque la liturgia. Os pedimos encarecidamente que no forméis corrillos en las inmediaciones del templo y que no permanezcáis ni en el espacio entre las dos puertas ni dentro del portal.

Aunque creemos que en estos momentos todos estamos concienciados de la gravedad de la enfermedad y de la preocupante situación sanitaria que atraviesa nuestro pueblo con un alto número de contagios y varias personas hospitalizadas, no queremos dejar pasar la ocasión sin recordaros, como en otros momentos, prudencia y sentido común.
Aunque parezca repetitivo por favor cumplid las normas, sed prudentes, usad el sentido común, poned en práctica esas medidas que se han demostrado eficaces."


HERMANDAD DE NTRA. SRA. DEL CASTELLAR


Anoto el link del artículo "La Bajada", el cual ya tenía incluido en este blog y que os recomiendo ver como complemento a éste.

 
Motete de despedida en el Pozo de San Pedro

Motete: Composición musical breve, generalmente de carácter religioso, cantada a varias voces con o sin acompañamiento instrumental.
El motete apareció en el siglo XII y fue muy popular en Francia para ser cantada en las iglesias, y sus temas son comúnmente bíblicos.

si no está ella no hay Fiesta

“Sobre un cerro al sur del cauce, con estandarte y almenas había un castillo viejo que ojeaban la ribera para evitar que las aguas cruzasen gentes de guerra.

Ya cuando la media luna tornó en cruz en las banderas, dicen que se dio mandato de abandonar las aldeas para morar en lo alto junto a un gran templo de piedra con una torre alta y fuerte, y quedó sola la vega.

Cuentan que, de año en año, se acuerdan de la aldea de Villoría de Villandín y de Biedma, y se llenan de añoranza.

Dicen que bajan al río y buscar a una morena que allí quedó con un niño y cada año les espera porque sabe que aquí arriba, si no está ella no hay Fiesta.”





El pueblo más antiguo de cada comunidad autónoma


Fuente: businessinsider.es - Andrea Gómez Bobillo - Año 2020


"España está llena de pequeños pueblos con aspecto pintoresco y medieval, que escoden siglos de historia. Acogieron a otras civilizaciones y sufrieron invasiones y conquistas.
Pese a que muchos de ellos no son muy conocidos, sus antigüedad les da un encanto especial.

Los pueblos más antiguos de España sorprenden por sus impresionantes murallas, por sus calles empinadas, sus ancestrales viviendas y su importancia histórica.

En su origen, muchos de ellos fueron asentamientos de otras civilizaciones, sufrieron invasiones, fueron habitados por los visigodos, después llegaron los musulmanes y, más tarde, fueron reconquistados.

La mayoría tienen una muy reducida población que vive entre calles y paredes con siglos de historia. Muchos tienen algún sello que certifica su importancia, pero otros pasan desapercibidos, aunque son igual de importantes.

Estos son los pueblos más antiguos de cada comunidad autónoma y los que no deberías dejar de visitar.

Andalucía - Los Millares


Los Millares, situado entre los municipios almerienses de Santa Fe de Mondújar y Gador, es la primera gran población encontrada hasta la fecha en España.

Investigadores y científicos han demostrado este año que este lugar fue la primera ciudad establecida de toda la península ibérica hace más de 5.000 años.

Aragón - Albarracín


En la provincia de Teruel, Albarracín es un pueblo medieval con casas muy antiguas de madera y una muralla que no ha desaparecido con el paso de los años. Está considerado Monumento Nacional desde 1961 y en sus estrechas calles viven poco más de 1.000 personas.

Asturias - Torazo


Torazo (conocido como Torazu en asturiano) es un pueblo con historia que fue designado Pueblo Ejemplar en 2008. Se trata de una pequeña localidad de interior de tan sólo 100 habitantes.

En este pequeño pueblo asentado sobre una antigua calzada romana destacan los hórreos y su arquitectura tradicional.

Baleares - Búger


Búger es una localidad de interior ubicada al norte de Mallorca y es el municipio más pequeño de la isla, con una población que ronda los 1.000 habitantes.

Esta pequeña localidad está situada en lo alto de una colina con vistas a la costa norte y zona central de Mallorca.

Allí se han encontrado vestigios de ocupación humana en la cueva natural Can Mossènyer (al sur del Monte de Sa Mata Gorda), además del Poblado Talayótico del Rafal des Puig.

Canarias - Betancuria


Este pueblo de Fuerteventura es el más antiguo del que se tiene constancia en las Islas Canarias y tiene más de 600 años de antigüedad.

A pesar de ser uno de los municipios más pequeños, hay muchas cosas que ver en Betancuria: la Iglesia de Santa María, la Ermita de Nuestra Señora de la Peña, el Parque Rural de Betancuria y, en sus alrededores, el Mirador de Morro Velosa y el Mirador de Guise.

Cantabria - Bárcena Mayor


Bárcena Mayor se sitúa en el Parque Natural Saja-Besaya, siendo el único pueblo dentro del parque natural. Concretamente, está en una pequeña vega del río Argoza, al pie de las montañas.

Es uno de los pueblos más antiguos de España, pues desde la Edad Media hay citas sobre el valle de Cabuérniga. A día de hoy cuenta con 84 habitantes.

Castilla-La Mancha - Villarrubia de Santiago


Villarrubia de Santiago es una población de la provincia de Toledo.

Su antigüedad queda patente en los restos arqueológicos de tiempos prehistóricos. Además, estuvo poblada por íberos, romanos y árabes, pero es en la Edad Media cuando alcanzaría su importancia histórica.

Entre los lugares de interés del municipio destacan la iglesia parroquial de San Bartolomé, la casa de Lara, la ermita del Castellar y el yacimiento arqueológico del Hoyo de la Serna.

Castilla y León - Brañosera
e

En Palencia se encuentra el que se considera oficialmente el pueblo más antiguo de España, ya que se le ha reconocido la posesión del primer tipo de organización entre pobladores y su Carta Puebla, del año 824, como la primera entregada en España.

Brañosera está enclavada en el Parque Natural de Fuente Cobre, a 1.200 metros de altitud.

Con algo más de 200 habitantes, posee una belleza única gracias a su patrimonio histórico, que cuenta con la Iglesia de Santa Eulalia y un antiquísimo cementerio.

Cataluña - Besalú


Originalmente conocida como Bisuldunum, esta población de Gerona ha sido declarada Conjunto Histórico-Artístico nacional gracias a su arquitectura medieval.

El origen de esta población de casi 2.500 habitantes fue su castillo, que ya se encuentra documentado en el siglo X.

Comunidad Valenciana - Bocairent


El término municipal de Bocairent se halla situado en la comarca de Vall d'Albaida, en la provincia de Valencia, a más de 600 metros sobre el nivel del mar.

Los primeros restos hallados en el lugar datan del Neolítico, como los de las cuevas del Vinalopó y de la Sarsa. Existieron también varios poblados iberos diseminados por las pequeñas lomas de la zona. De época romana datan algunas villas repartidas por la llanura.

Extremadura - Coria

Los orígenes de Coria, en Cáceres, se remontan a los vetones, una estirpe celta que situó allí su antigua capital entre los siglos VIII y VII a.C.

500 años más tarde serían conquistados por los romanos, quienes levantaron la muralla para proteger la entonces denominada Caurium.

La mayor parte de los edificios que se conservan en su casco antiguo datan de la Edad Media, cuando fue conquistada por los musulmanes y cristianos.

Galicia - Combarro

En Pontevedra se encuentra Combarro, un antiguo pueblo marinero donde viven casi 1.700 vecinos.

El pueblo cuenta con una gran cantidad de hórreos y está declarado bien de interés cultural como Conjunto Histórico y como Sitio Histórico.

La Rioja - Ajamil de Cameros


Ajamil de Cameros pertenece a la comarca del Camero Viejo, en la cuenca del río Leza (Logroño). A día de hoy, el censo solo lo componen 66 personas.

Prueba de la antigüedad de la zona es el yacimiento de El Contadero, que conserva 24 huellas de dinosaurios herbívoros ornitópodos.

Madrid - Buitrago de Lozoya

Buitrago de Lozoya es uno de los pueblos más antiguos de España, destacando su castillo y sus murallas medievales, además de que su casco urbano está declarado Bien de Interés Cultural.

El municipio, que cuenta con una población de 1854 habitantes, recibe su nombre del río Lozoya, que circunda la localidad.

Aunque hay casas, tiendas, restaurantes y otros establecimientos modernos, aún sigue conservando gran parte de su encanto.

Murcia - Moratalla


El casco antiguo de Moratalla se extiende a lo largo de un cerro, que es coronado por los restos de un antiguo castillo y su Torre del Homenaje.

En su patrimonio arquitectónico hay muestras de arte rupestre. Es más, en Moratalla se encuentra más del 50% de las pinturas rupestres de toda la Región de Murcia.

Moratalla está en una zona montañosa con la mayor masa forestal de toda la comunidad.

Navarra - Olite

Olite fue fundada por el rey godo Suintila en el año 621 y se fortificó para protegerse de los vascones.

Conocido por el palacio medieval, Olite sirvió de residencia a numerosas reinas y reyes siendo la Edad Media una de sus épocas de máximo esplendor.

Todavía se conservan los nobles caserones de piedra con escudos de armas, las galerías y las iglesias medievales. Para revivir aquella época, Olite celebra desde 1994 el Festival Medieval.

País Vasco - Valmaseda


Valmaseda (en euskera y oficialmente Balmaseda) es un municipio español de la comarca de Las Encartaciones y primera Villa por fundación (en 1199) del territorio histórico y provincia de Vizcaya.

Este municipio es el primero oficialmente, pero hay constancia de poblamiento en el Paleolítico en varios lugares del actual País Vasco, como así lo atestiguan los yacimientos en Cortézubi, Aya y Deva."









Música: Seguidillas Populares de Castilla, interpretada por el grupo de bailes y rondalla de la asociación Amigos de Navalcarnero (ARACAN) en Alburquerque (Badajoz).