Epidemias a lo largo de la historia de Villarrubia de Santiago



El virus COVID-19, está provocando este año 2020 un alto número de afectados y víctimas, siendo España uno de los países más afectados.

Probablemente aún sea temprano para precisar diferencias y semejanzas entre el Coronavirus y otras pandemias que han ocasionado a la largo de la historia millones y millones de víctimas.

Pero a la espera de que en unas semanas, quede atrás el dolor y la impotencia, tras lo cual es mi intención actualizar este artículo, sabemos cómo a lo largo de su historia, Villarrubia de Santiago ha sufrido otras duras epidemias.

La peste negra del siglo XIV



Al parecer Villoria como muchas otras alquerías y aldeas de la zona se despobló alrededor del Siglo XIV, debido a las continuas pestes que asolaron la comarca en esos años, todo ello unido a las continuas escaramuzas bélicas de los habitantes de Villoria contra las vecinas Villarrubia y Santa Cruz.

La peste negra o muerte negra fue la pandemia de peste más devastadora en la historia de la humanidad que afectó a Eurasia y que alcanzó un punto máximo entre 1347 y 1353. Es difícil conocer el número de fallecidos, pero las estimaciones son de 25 millones de personas solo en Europa, aproximadamente un tercio de la población.​

La pandemia irrumpió en primer lugar en Asia, para después llegar a Europa, a través de las rutas comerciales. Introducida por marinos, la epidemia dio comienzo en Mesina. Mientras que algunas áreas quedaron despobladas, otras estuvieron libres de la enfermedad o solo fueron ligeramente afectadas. En Florencia, solamente un quinto de sus pobladores sobrevivió. En el territorio actual de Alemania, se estima que uno de cada diez habitantes perdió la vida a causa de la peste negra.

La epidemia de peste de mediados del XVII



Existen cifras que certifican un espectacular decremento del número de pobladores en los inicios de este siglo, anotándose varias razones generales. Tanto las epidemias y el hambre, como la gran peste de 1599-1602 en la que, al parecer, la mayor mortandad de los niños tuvo más importan­cia al afectar la vitalidad de las poblaciones.

Villarrubia;
"Tiene una iglesia parroquial de la advocación de San Bartolomé, con tres ermitas: de la Concepción, San Pedro y San Sebastián. En el término de Biezma, a una legua, está la ermita de Ntra. Sra. del Castellar de mucha devoción en toda la comarca.
Además de los días de ayuno mandados por la Iglesia se guarda por voto de la villa a San Sebastián con abstinencia la vigilia por las enfermedades y la pestilencia; San Gregorio Nacianceno por los gusanos y otras sabandijas que dañan las viñas."
Ocaña y su tierra en la época de Lope de Vega
Estudios Superiores del Escorial

La viruela del siglo XVIII 


En el siglo XVIII el azote de la Humanidad fue la viruela.

La viruela fue una enfermedad devastadora en la Europa, que se extendió en forma de epidemia matando a 60 millones de personas y desfigurando a otros muchos millones.
En España provocó la muerte de Luis I.

"conocemos los valores del año 1786 por las relaciones remitidas por los curas párrocos a Tomás López, en las que señala: 
Hallando que los nacidos en el año 1789 y han sido unos 214 con algunos niños más expósitos llamados Hijos del Sol y de la Luna, que según las ocurrencias de los Pueblos ocasionan irremediablemente, 60 casados, y muertos de diversa edad unos 212 sin algunos Párvulos que también son indispensables; y muchos más en tiempos de Viruelas, Sarampiones, garrotillos y otros males pueriles que son el Herodes de ellos; como en este mismo año hasta el número de dichos ciento"
Comarca de ocaña a finales del siglo XVIII
Mariano García Ruipérez

Epidemia de cólera del siglo XIX

A principios del siglo XIX el verdadero patrimonio español era el hambre, la ignorancia, la guerra y la enfermedad. La economía estaba estancada, era deficiente, y sus Universidades estaban muy atrasadas respecto a las de nuestro entorno. En la vida de la inmensa mayoría de la población predominaba el sector primario (agricultura) sin ningún tipo de tecnificación y sujeto a las inclemencias del tiempo. Se carecía de las mínimas medidas y estructuras sanitarias para protegerse de las enfermedades infecciosas, todo ello acompañado de una mala alimentación y total falta de higiene.

En el siglo XIX. el cólera se convirtió en el principal heredero de las pestes y de la viruela como enemigo número uno de la Humanidad. En el siglo XIX afectó por primera vez de forma generalizada a toda Europa. A lo largo del siglo aparecieron distintos brotes.

En 1833 llegó a España, extendiéndose poco a poco por el territorio debido al movimiento de tropas desde el Sur hacia el Norte, a raíz de la guerra carlista, invadiendo así Castilla



En 1854 entró en nuestra provincia por Santa Cruz de la Zarza desde Cuenca. Avanzando el mes de octubre, siguió la línea desde Villatobas por Ocaña, Yepes, Mora, Mascaraque, Ciruelos, Villarrubia de Santiago, Añover de Tajo. Nuevamente, el número de población de Villarrubia, se verá disminuido por la epidemia, donde siendo 2,766 habitantes, se contabilizarían 98 invadidos y 55 fallecidos.


"Según la correspondencia del periódico oficial de la real academia de Madrid (Siglo Médico) únicamente a mediados del mes de agosto aparecían contaminadas las provincias de Albacete, Almería, Ciudad-Real, Guadalajara, Huesca, Sevilla, Soria, Valladolid y Vas­congadas; .......
....la fecha de tan entendido periódico (12 de agosto) estaban acometidos los 78 pueblos que ofrece su estadística , en los cuales con las alternativas consiguientes, duró la enfermedad por espa­cio de tres meses, acometiendo a 25,216 personas y sacrificando de ellas 7,577....

...También Toledo por aquella misma época se resintió de la in­fluencia colérica, y sus pueblos de Almodovar del Campo, Aflover del Tajo, Ciruelos, Corral de Almaguer, Tepes, Mora, Morasque, Noblejas, Villarrubia de Santiago entre otros muchos, serán por largo tiem­po fieles y tristes narradores, de los estragos que la plaga cometió en sus hogares."


Y en 1885, nuevamente aparece en Valencia y de allí se extiende a toda la Península.

En el acta ordinaria de la Hermandad de Ntra. Sra. del Castellar, reunidos los hermanos de la misma bajo la presidencia del Sr. Cura Párroco D. Pablo Aparicio para tratar de la función, según costumbre, acordaron:

"Aprobar las cuentas que presentó el Tesorero, Juan Escobar. Nombrar Junta Directiva y la Música del pueblo; pero a propuesta de algunos hermanos y con motivo del cólera que afligía al pueblo y convecinos, todo quedó en suspenso hasta que el cólera desapareciera.

Villarrubia de Santiago, 25 de julio de 1885.- F. Gutiérrez, secretario."

En acta extraordinario del 19 de septiembre de ese mismo año, reunidos los individuos de la Junta Directiva bajo la presidencia del D. Lucas Escobar, acordaron.

"Que en atención a haber desaparecido el cólera y haberse cantado el Te-deum, se celebre la función de LA VIRGEN el día 4 de Octubre y la entrada el día 2, para lo cual se llevará a LA VIRGEN al Humilladero en la madrugada del mismo día."


Y nuevamente en acta extraordinaria:

"En Villarrubia de Santiago a 8 de Octubre de 1885 y bajo la presidencia del que era de la misma Lucas Escobar se reunieron los individuos de la Junta Directiva y acordaron se consigne en este acta que Angel Díaz, artista de Madrid y su esposa Segunda Tizón, natural de esta villa, en acción de gracias a Nuestra Señora del Castellar por haberlos librado del cólera en este año y el anterior, regalaron a esta Señora las andas nuevas de dos cuerpos, doradas todas a bruñido y mate con más cuatro ramos de flores para las mismas; otros dos muy preciosos para la mano de la Virgen y El Niño y una orla grande también muy hermosa para la sobrecorona de La Virgen.

En el mismo año y con igual motivo Paula Rodríguez y Rico, huérfana y propietaria en esta villa regaló también a Nuestra Señora una corona muy bonita, dorada y con piedras incrustadas y un Rostrillo que forman un conjunto muy precioso. También la regaló cuatro ramos para la Carroza y los arcos de flores de la misma.

Todas estas cosas se estrenaron el día 4 de Octubre que se celebró la función a consecuencia del cólera que aterraba a estos pueblos y produjeron tal entusiasmo y en particular las Andas que la subasta para subir a La Virgen subió a 32 fanegas de trigo por Julián Crespo. Se recogieron por el pueblo 70 fanegas y 722 reales."


Gripe española de 1918



Como muchos de vosotros sabréis, ya dediqué hace tiempo en este blog, en referencia a esta pandemia, el artículo "La gripe de 1918". Dicho artículo fué incluído también en el libro de fiestas de año 2018, año en que se cumplía el centenario del inicio de la epidemia y también utilizado para formar parte del libro "Villarrubia de Santiago, historia y futuro", el cual salió a la luz ese mismo año.

Además de poder visualizar dicho artículo a través del link, añado una serie de datos que sirven a su vez de resumen.

El periódico El Castellano, el 20 de junio de 1918,   describía así los síntomas: «Un estadio febril de comienzo brusco, sin escalofrío manifiesto ni violentas protestas digestivas, con hipertermia el primer día, fiebre alta el segundo, moderada el tercero y estado afebril el cuarto. Sequedad y ardor en las fauces, estornudos y lagrimeo (no constante) y cefalea intensa».

Los casos conocidos eran todavía muy lejanos. El doctor Emilio Gil Sastre recomendaba «no perder el tiempo con la aspirina y el agua de limón», dispensando diuréticos como la teobromina y suero contra la difteria, más algunos consejos que podrían figurar en cualquier periódico de nuestros días, comenzando por el «lavado de manos repetido con jabón sublimado».

Afortunadamente, en estas primeras semanas no se registraron víctimas de consideración en la ciudad de Toledo, al contrario que en pueblos como Consuegra, donde morían hasta seis personas diarias, o el pequeño enclave de Portillo, próximo a Torrijos, con 94 casos y veinte fallecidos en apenas cinco días.
Pulgar fue, sin duda, uno de los peores focos, con más de setenta víctimas mortales durante la segunda quincena de octubre.

El 16 de octubre de 1918, a los casos de gripe española se sumaban también brotes de viruela, escarlatina y difteria en varios pueblos, estrenándose en la ciudad dispositivos como «la estufa de desinfección y los baños despiojadores».

En octubre de 1918 hubo en la provincia de Toledo 2.809 defunciones frente a 1.040 nacimientos. De ellas, 1.383 fueron como consecuencia de la gripe. El número de víctimas por esta misma razón bajó en diciembre a los 824 casos. Desgraciadamente, esta ligera mejora fue un espejismo, ya que en Febrero de 1919, un segundo brote trajo consigo un severo recrudecimiento de la enfermedad y su verdadera penetración en la capital provincial.

Febrero de 1919 fue, probablemente, el peor mes. Se contabilizaron en Toledo 170 defunciones, de las cuales 90 tuvieron en la gripe su principal causa. En Villarrubia de Santiago, tras sufrir más de veinte víctimas, solo quedaban doce personas sanas.

La pandemia iría remitiendo a lo largo de los meses siguientes.


Coronavirus o COVID-19  >>>  ver  COVID19  - Toda la secuencia de noticias (actualizado)





Música:  Stella Caeli - Canto Gregoriano Contra la Peste



STELLA CAELLI
Stella Caelli exstirpávit quae lactávit Dóminum
Mortis pestem quam plántavit primus parens hóminum
Ipsa stella nun dignétur sídera compéscere
Quorum bella plebem caedunt dirae mortis úlcere
Opiísima Stella Maris, a peste succúrre nobís
Audinos, Dómina, nam filius tuus nihil negans te honórat
Sálvanos Iesu, pro quíbus Virgo Mater te orat.
In omni tribulatióne et angústia nostra
Sucúrre nobis, piísima Virgo María

ESTRELLA DEL MAR
Estrella del Cielo que amamantaste al Señor,
Extirpa la peste mortal que plantaron nuestros primeros padres
Estrella por la cual se rigen los caminos de los astros
Vence la mortal herida que terriblemente está matando a la gente
Gentil Estrella del Mar, de la peste libéranos


Óyenos Señora, pues tu Hijo que te honra, nada te niega.
Jesús, sálvanos pues por nosotros, tu Madre ora.
En toda tribulación y angustia, socórrenos santísima Virgen María.







No hay comentarios:

Publicar un comentario