Año 1705, en la plaza pública de Villarrubia.



«Juan de Segovia, vecino y escribano del Ayuntamiento de la villa de Villarrubia, Orden de Santiago:  por cuanto, el domin­go que se contaron veintitrés del mes de agosto de mil setecientos y cinco años, siendo a eso de las seis de la tarde, poco más o menos, se juntaron las Capitulares de dicho ayuntamiento en la plaza Pública para ejecutar el reemplazo de soldados de la Compañía de Milicias de dicha villa, en cumplimiento de las Reales Ordenes y nuevo decreto de Majestas (Felipe V) que Dios guar­de"....



Así comienza un particular y verídico suceso acaecido en la plaza pública de Villarrubia, según se puede leer en un documento, fechado el 23 de agosto del citado 1705.

Dicho documento informa acerca del enfrentamiento que se produjo entre el alcalde de entonces, Andrés de Baracaldo, con varios vecinos de la Villarrubia de hace trescientos años. El choque verbal inicial, que después pasó a mayores, tuvo su origen en la reclamación hecha por supuestas irregularidades en el alistamiento para el reemplazo de soldados.


 El suceso adquiere dramatismo si se tiene en cuenta que en 1705 continúa la Guerra de Sucesión y en 1706 el archiduque Carlos toma Madrid que apenas seis meses después vuelve a ser tomada por las tropas de Felipe V.  Villarrubia siempre se mantuvo fiel a éste.

La Guerra de Sucesión Española fue un conflicto internacional que duró desde 1701 hasta la firma del tratado de Utrecht en 1713, que tuvo como causa fundamental la muerte sin descendencia de Carlos II de España.

Creo interesante, en la secuencia de esta historia, describir a sus personajes y como no, primero a su redactor:

Juan de Segovia, ocupó el cargo de escribano de Villarrubia hasta 1708. Estuvo casado en dos ocasiones: de su primer matrimonio con Casilda Arias tuvo cinco hijos: Clariana, Sebastián, Inés y Laureano, y de su segundo matrimonio con Josepha Roldan no tuvo descendencia. Vivió en la plaza lindan­do con el mesón de Pedro Pérez Calderón, aunque tuvo casas en la calle del Cristo y en la calle Onda.



....." y habiéndose leído algunos de los que se habían excusad por diferentes achaques legítimos que tenía, el Sr. D. Andrés de Baracaldo, uno de dichos Capitulares dijo en voz alta se leerían las cédulas que esta­ban hechas de los que habían de entrar en suertes para que los interesados dijesen si faltaba alguno y que si alguno de ellos hubiese que decir alguna cosa, lo dijese, para que no hubiese después embaraza; y yendo ejecutando lo referido, en presencia de las muchas personas que concurrieron, así eclesiásticos como segladores. dife­rentes sujetos dijeron echaban en falta al menos a dos o tres de los que habían de entrar en el sorteo, y en particular a Francisco González de Angelio, guarda de la salina de dicha villa,"....

Andrés Baracaldo y Portillo
, fue alcalde por el Estado de Hijosdalgo. Casado con Isabel Fernández Mudarra ocupó el cargo de alcalde en los años siguientes de 1711 y 1715. Tuvo un hijo, Bernardo Baracaldo y Portillo y vivió en la calle del Humilladero, aunque disponía de casa en la Plazuela de la Iglesia.

Llama la atención la defensa que Bernardo de Baracaldo, el hijo del alcalde, hace de Francisco González, «que estaba excusa­do por tal oficio de guarda de la salina» (La salina de Pédrez, es decir: «de sal común o de mesa»), lo que prueba la impor­tancia que siempre tuvo nuestro yacimiento salinero.
Posiblemente, Francisco González de Angelio, nieto de Angelio González, apodado «Bilardo» y casado con Isabel García de la Loma, fuera pariente cercano de Catalina de Angelio, ama de D. Serafín Baracaldo, hijo de D. Bernardo y ésta le pidiera el favor.


...."a que respon­dió D. Bernardo Baracaldo, hijo del dicho alcalde, que estaba excusado por tal oficio de guarda, y Francisco Pinilla y Alberto Maroto, vecinos y alistados, pidieron se viese la orden, y que si le escusara no le entrasen. Y dicho alcalde dijo a dicho Alberto Maroto de que no la hemos menes­ter aquí; y, a breve rato, D. Bernardo, su hijo, muy enojado, al parecer dijo: a ese y a otros diez o doce reservaré yo si quiero; a que aludió dicho Sr Alcalde, su padre, diciendo reservarían a los que fuesen."....

Bernardo Baracaldo y Portillo, hijo de Andrés Baracaldo, había sido alcalde ordinario por el Estado de Hijosdalgo en 1704 y lo fue posteriormente en 1712, 1739 y 1747. Estuvo casado con Victoria Quijano y tuvo cuatro hijos: Bernardo, Joseph, Serafín y Pedro que siguió la carrera eclesiástica. Tuvo su vivienda en la calle Onda junto a las casas de la encomienda de Biedma y poseía casas en la calle del Cristo, en la plaza y en la calle del Hospital.

Francisco Pinilla, pudo ser el padre de Francisco Pinilla que aparece en el Catastro de Ensenada (1752) como maestro zapatero, casado con Isabel Fernández de Rojas.

Alberto Maroto, casado con Mariana Pellaz Espinosa, hija del Guillermo Pellaz Espinosa, vivió en la Plaza, pero vendió posteriormente sus casas a Joan de Segovia. Tuvo una hija, María Antonia Maroto y en 1739 se le califica de demente.


..." Y poco después. Juan Francisco Verlanga vecino y alistado, dijo que esta gente pide el título de Francisco González se lea en voz alta y se reconozca si está exceptuado o no, y si lo esta que no entre. A lo cual, dicho alcalde, abandonando la dignidad de tal y, en lugar de quietar si hubiera algún disturbio y castigar severamente a los per­turbadores, se levantó del asiento donde estaba y dejando la vara insignia que tenía de tal, desenvainó la espada y se fue al dicho Juan Francisco Verlanga, diciéndole «quién le mete en eso, desvergonzado», ejecutando lo mismo el dicho D. Bernardo, su hijo, y empezaron a tirarle golpes con las espadas y lo mismo ejecutaron con Joseph y Sebastián de Segovia, mis hijos, de lo que resultó que dicho alcalde dio una herida en la cabeza y por detrás al dicho Sebastián de Segovia, de que queda con gran riesgo de perder la vida."...

Juan Francisco Verlanga, fue escribano del Ayuntamiento. Casó con Lorenza Baracaldo, sobrina de Andrés Baracaldo, y estaba emparentado con los Segovia por su madre Gabriela Arias, hermana de Casilda Arias, mujer de Joan de Segovia.

Joseph de Segovia, estuvo casado con Gabriela Sánchez Escribano (Boyero).

Sebastián de Segovia, casó con Josepha Sánchez Mudarra y tuvo cuatro hijos: María, Manuel, Joseph y Úrsula.


......"Y continuando los excesos no habien­do tenido yo culpa alguna, pasó a las casas de mi morada, en compañía de Juan Francisco Mudarra, alcalde ordinario su compañero y del presente escribano y alguaciles, y con el pretexto de pedir un poco de papel sellado, me echó la mano y dio algunos empellones, diciéndome pala­bras feas e injuriosas, y me llevó a la cár­cel, y puso en calabozo sin permitir ni dar lugar a que tomase la capa, y para que semejantes procedimientos no queden sin castigo..."



Se ignora cual pudo ser el desenlace del escándalo. Se desconoce si fue destituido Andrés de Baracaldo, el impulsivo alcalde espadachín. Pero lo que puede darse por seguro, es que Juan de Segovia, el secretario agraviado del Ayuntamiento, continuaba siéndolo en 1708, tres años después de haber sido encerrado en el calabozo y haber recibido «algunos empellones y palabras feas e injuriosas».

Es de admirar el respeto que inspiran a su redactor los representantes de la ley, aunque en este caso actuaran desaforadamente, sin razón. Su len­guaje es un modelo de comedimiento y corrección, más aún si se tiene en cuenta que uno de los agredi­dos por el colérico alcalde fue él mismo, Juan de Segovia, y su hijo. Lo único que pide es que «seme­jantes procedimientos no queden sin castigo». En aquellos tiempos era mucho pedir.







Fuentes principales: 
Anales Toledanos – Biblioteca de Castilla la Mancha 
Estampa V - 1998 - Jesús F. Pino
Nuestro alcalde espadachín - 2001 - Manuel F. Nieto 

Asociación Alborada



En el año 2017, se han cumplido 40 años de su constitución.

Corrían los años 70, la juventud haciendo gala de su edad, siempre inquieta, con ganas de hacer y de divertirse. En aquel entonces existía en nuestro pueblo una Sala de Baile, donde se solía asistir los días festivos y celebraciones especiales a los que todos esperaban deseosos, era lo único que se tenía, era el lugar de concentración de todos los jóvenes y, sobre todo, era donde podían "estrechar" relaciones ambos sexos. Entonces no existían los pubs o discoteca de hoy, ni las libertades actuales, las horas eran limitadas y restringidas, por eso se esperaba con muchas ganas la llegada de días de fiesta.


Con poca frecuencia se salía de la localidad, pues los medios propios de locomoción eran muy escasos, y se trataba de pasar lo mejor posible en nuestro propio pueblo, lo que llevó a realizar esfuerzos y todo lo necesario para que así ocurriera.

Así, llegó el momento, un día cualquiera, por iniciativa de cualquiera y, eso sí, con la firme y unánime decisión de todos, se llegó a la conclusión de organizar bailes propios y propias maneras de divertirse, es decir, tener lo del grupo para el grupo, sin necesidad de depender de terceros. De esta manera comenzó la andadura. Se preparaban bailes en casas particulares, bebidas, decorándolo al gusto y realizando contrataciones especiales, sobre todo en las Fiestas Patronales, en definitiva, un grupo que trabajaba unidos y que se demostraban así mismos que no necesitaban el amparo de nadie.


Más tarde se pensó en constituir la Sociedad, para lo cual se aportó la cantidad de 1.000 ptas. por asociado, con lo que se emprendía otra nueva andadura, se alquiló un local que hasta entonces se habilitaba como gallinero, pero se acondicionó como se pudo y allí tuvo lugar otra buena temporada, tratando de pasarlo lo mejor que se podía, pero siempre en el ánimo de no perder jamás el deseado punto de mira "tener discoteca e instalaciones propias". Su constitución se realizó con fecha 14 de septiembre de 1977.


Se trabajaba con qué empeño y fe, la colaboración era general, se organizaban diversidad de concursos y espectáculos (Belén Viviente, Ballet, etc.), y toda una serie de actos que eran prueba evidente de unión e infatigables deseos de superación.

Caminando y caminando, una vez constituida la Sociedad llegó la hora de comprar un terreno para edificar. Por aquel entonces estaba a la venta un terreno bastante céntrico y muy cerca de la plaza del pueblo, lugar conocido por todos y que se le llamaba "El Descubierto", sitio donde se solían depositar basuras e inmundicias, pero qué no importaba, acostumbrados a estar en sitios tan variopintos (gallineros, portadas, cuadras, etc.), valdría este solar, pues era grande y había que apresurarse a obrar cuanto antes.


Rápidamente se emprendió la codiciada obra, se puso nombre a la Discoteca y se comenzó a funcionar acorde con lo dominante y necesario en aquellos días.

Día a día, la Sociedad fue creciendo en instalaciones, pasando también a administrar la única Sala de Cine existente en la localidad (ubicado inicialmente en el salón Marianto y más tarde en la Casa de la Cultura) y el patrimonio Social fue aumentando.

Aunque cada uno podamos tener nuestra opinión y crítica respecto a su gestión, el camino de la Sociedad a lo largo de todos estos años, fue siempre satisfactorio, reforma tras reforma y mejora tras mejora, equipos de sonido, efectos e iluminación en la sala, acondicionamiento de la terraza para el verano, etc. Siempre ha habido personas dispuestas a sacrificar su tiempo libre para, en la medida de lo posible, seguir trabajando en pro de la misma.

Pero llegó un momento en que tras lo que en mi opinión denomino ciertos graves errores, unido a la dejadez o falta de atrevimiento en coger el testigo, aunque este testigo hubiera que recogerlo del suelo, parte del local que estaba unido a la sala discoteca fue vendido al ayuntamiento para cubrir deudas, la sala discoteca fue alquilada/"traspasada" a una gestión privada y el cine por distintas razones se dejó de gestionar directamente por la asociación.


Como ventaja actual del socio queda el abaratado coste que nos supone el asistir a la discoteca en determinadas ocasiones.

Es cierto que posteriormente, en estos últimos años, han surgido y se han creado distintos grupos culturales en Villarrubia, algo que demuestra las inquietudes, ganas y valentía de los jóvenes en crear ese algo propio, en practicar, demostrar, realzar y defender ese valor de trabajo en grupo y la práctica de la asociación cultural.

Finalizando, quizás lo más importante es que Alborada aún está ahí, y quizás exista la posibilidad de que llegue el momento de recuperar esa ilusión y lucha por avanzar, aunque eso sí, ahora todo depende de una nueva generación para aprovechar lo que aún es propio, defender lo que es o ha sido orgullo de nuestro pueblo.




Salón Marianto



A principios de los años 40 abre las puertas el cine de verano de Antonio Garrobo y Maruja Tato, Maruja, de origen valenciano, llega con su familia a Villarrubia en el año 1933 debido a que su padre era brigada de la guardia civil, siendo trasladado más tarde a Gijón.


Este cine se estrena con la película "El Botijero" con Imperio Argentina y Miguel Ligero. El mobiliario de este cine era bastante simple: bancos de madera para los adultos y el suelo para los “chiquitos", la pantalla era de lona blanca y estaba situada al lado opuesto de la que hemos conocido.


En realidad, cuando Antonio y Maruja compran el terreno a los herederos de don Quintín Escobar no piensan hacer un cine sino levantar cuatro paredes para hacer un cebadero de chotos, no olvidemos que Antonio era carnicero. Pero es el albañil de la casa el que les anima a echar un suelo de cemento y hacer con poco más un cine de verano. Más tarde, viendo la aceptación por parte de los villarrubieros, construyen un Salón de Cine y Teatro ideal para bodas y bailes, así se anunciaba en el libro de la Virgen del año 1949. El escenario era digno del teatro más importante de la capital, con un brocal que rodeaba todo su entorno y una hornacina a cada lado donde estaban situadas unas grandes copas de las que colgaba abundante hiedra. Esto cambió a la llegada del Cinemascope, ya que se necesitaba más espacio para una pantalla más grande y hubo que ampliar todo el escenario, además se disponía de ropero del cual se encargaba Isidora Monzón siendo una niña.

Allí estaba el tío Tiburcio "cagueta" que con un cajón de madera colgado del cuello vendía pipas voceando "el metro cubico", esto era un cubilete de madera de unos 8x8cm que empleaba como medida para llenar el cucurucho de papel de pipas.


En el invierno del 52, con la película Sueños de Andalucía de Carmen Sevilla y Luis Mariano, se estrena este nuevo formato. Las máximas autoridades dentro del salón eran, sin duda, aquellos hombres que con una simple linterna eran capaces de poner firmes a los "chiquitos", a los novios y a todo el que molestase. Acomodadores fueron el tío Hilario "el herrero" y el tío Higinio el "Chato Rabirengue", don Julio el maestro se encargaba de la proyección de las películas, produciéndose un incendio por el recalentamiento del celuloide al proyectar la película "La Tonta del Bote", afortunadamente no hubo desgracias personales solo un buen susto

Para promocionar el cine, en la carnicería de los "Ganga” se regalaba a las clientas, dependiendo del gasto hecho, papeletas regalo para ir gratis al cine. Una de las películas que tuvo más éxito fue "Marcelino Pan y Vino", repitiéndose más veces de lo habitual.


Los empresarios del Salón Marianto, Fernando y Antonio junto a Maruja, su madre, y su tía Felisa fueron capaces de traer a Villarrubia a grandes estrellas de la canción del momento como Antoñita Moreno, Perlita de Huelva, Lina Morgan, Rafael Fariña, Antonio Molina... así una larga lista de celebridades, Lola Flores no llegó a venir por su elevado caché 25.000 ptas. por gala.Teatros y bailes benéficos se celebraban casi siempre pensando en la parroquia, comprando bancos y retablos para nuestra iglesia.


Llegaba la época de las bodas, normalmente invierno, con toda la ilusión y las ganas de fiesta, ganas de bailar, cantar y sobre todo de comer. Aquella inolvidable sopa de boda, la pepitoria y quien se lo podía permitir, el postre estrella: ¡el arroz con leche! La tía Ángela "la arriera” con Eugenia Mudarra, Florentina Espetón y Rosario Pedroche formaban el mejor equipo de cocineras, sin dudar en estar la noche anterior a la boda sin dormir si era necesario para preparar el exquisito menú, más tarde pasa a formar parte de este equipo Ricarda Zarza, trabajando para el restaurante el Túnel.


Los encargados de amenizar los callos (celebración previa a una boda) y los bailes de las bodas eran la rondalla dirigida por el tío Paco "el Pelón" echando piropos a las mozas al son de los pasodobles y jotas. También animaban las celebraciones de las Hermandades de los Santos que además de ser famosas por sus festejos lo eran también por sus canastos llenos de "cosas de horno" y sus garrafas de zurra para comer y beber durante los bailes.

En el año 1969 se celebra la coronación de la reina y damas de las fiestas en el Salón Marianto, debido a la gran cantidad de agua que calló no se pudo celebrar al aire libre, aquel evento fue presentado por el periodista Florencio Solchaga, siendo el pregonero José Navacerrada, Maria del Castellar Sánchez Escribano, la reina, y sus damas de honor Agri Lanzadera, Mª Luisa de la Nieta, Carmen Cuesta, Pilar Segovia.

Y quién no recuerda al grupo musical "Los Pumas” o "Nueva Inspiración” como más tarde se llamaron alegrando las bodas con sus pasodobles, la conga, la bamba, las jotas y tantas y tantas canciones inolvidables.

Y por último, es la Asociación Alborada quien alquila el salón para seguir haciendo cine en 1978, remodelando el mobiliario y la maquinaria cinematográfica casi al completo.








Fuente principal: Libro de Fiestas Patronales 2015- Palmira

La gripe de 1918



En el año 2018 se cumplirán 100 años de la pandemia que asoló a la población a nivel mundial.


En marzo de 1918 se declaró en los Estados Unidos una epidemia de gripe o grippe, como escribían generalmente los periódicos de entonces, que acabaría segando las vida de 50 millones de personas en América y Europa, hasta constituir una de las pandemias más mortíferas de la historia de la humanidad. Estudios recientes cifran el número de víctimas en casi 100 millones de personas en todo el mundo, dado que en muchos países de África y Asia se carecía de censos que no hacía posible un recuento más exahustivo.

Pronto llegó a España la que curiosamente sería conocida a la postre en todo el mundo como la gripe española, no tanto por la violencia que presentó en nuestra tierra —donde se calculan unas 300.000 víctimas mortales— como por la resonancia pública que le brindó la prensa en un país que, a diferencia de la mayor parte de los occidentales, no combatió en la Gran Guerra y, por tanto, no vio censurada o condicionada su información con el fin de no desmoralizar a las tropas.


Entre mayo y julio de 1918 murieron uno de cada 1.000 habitantes de Madrid por gripe y complicaciones respiratorias. En unas pocas provincias: Toledo, Ciudad Real, Córdoba, Jaén, Granada y Vizcaya fallecieron entre 0,6 y 0,9 por cada 1.000 habitantes, mientras que en el resto del país las cifras fueron mínimas o nulas.

La prensa toledana informó puntualmente de la epidemia desde finales de septiembre de 1918 (El Eco Toledano) o inicios de octubre (El Castellano), con unas primeras afectaciones en Valdeverdeja que pronto se irán extendiendo a otras localidades: ya el 7 de octubre se dan 500 casos en Urda, y tres semanas después quedan en la provincia solo 48 pueblos indemnes frente a 153 en que ha aparecido la terrible enfermedad, con centenares de invasiones y decenas de defunciones diarias.
Parece que a lo largo de noviembre el ritmo va decayendo, si bien el saldo estadístico total de este mes es alto: 24.632 invasiones y 910 defunciones en la provincia, con lugares muy afectados, casos de Pulgar en los primeros días (1.200 invadidos de un censo de 1.383 habitantes), o de Casarrubios del Monte en los últimos (1.426 invadidos de un censo de 2.055 habitantes).


Cuando el 25 de noviembre se reabren los centros de enseñanza de la capital, siguen produciéndose aún en la provincia entre una y nueve defunciones diarias, lo que se mantiene entrado diciembre, mes que en su transcurso apenas si registra nuevas invasiones. Pero pronto rebrota en Añover de Tajo y pueblos colindantes, y, a principios de febrero, en Toledo —a causa de las concentraciones de quintos— y en municipios como Villarrubia de Santiago, Polán, Cedillo y Ajofrín. Con el paso de los días se va agravando y extendiendo: Recas, Sonseca, Villafranca de los Caballeros, Bargas, Orgaz (con más de 500 casos), Arisgotas, Noblejas, Villa de don Fadrique, Valmojado, Villacañas, Camuñas, San Martín de Montalbán, Azaña (hoy Numancia de la Sagra), San Pablo de los Montes, Yébenes…, y también en la capital, donde a lo largo de ese mes de febrero de 1919 se producirán 170 defunciones.

Será en ese mes de febrero, o así al menos indica el resultado de mi búsqueda, cuando nuestra villa aparezca en las listas de localidades afectadas, y así se refleja en el diario de información EL CASTELLANO.


"De Villarrubia de Santiago comunican a la Inspección provincial de Sanidad que hay allí actualmente 103 casos de gripe. Algunos son graves. Han fallecido dos atacados"


"En Villarubia de Santiago ocurrieron ayer otras 20 invasiones. Fallecieron cuatro atacados. Catorce enfermos fueron dados de alta."
(El Castellano, XVI, 2.900, 13-II-1919)


"El último parte de Villarrubia de Santiago da cuenta de otras siete invasiones. Han fallecido dos atacados más."
(El Castellano, XVI, 2.902, 15-II-1919)

Desde mediados de marzo, existen datos de un decline, aunque a finales de abril todavía quedan afectados en Méntrida, Oropesa, Fuensalida y Yébenes (cuenta en el mes 270 invasiones y 17 defunciones), que se prolongan hasta mayo en Iglesuela (300 casos, 11 defunciones) y hasta junio en Lucillos (220 casos, 11 defunciones).

Por entonces la epidemia ha dejado de ser noticia, por más que en septiembre se produce un nuevo brote en Toledo, con un centenar largo de nuevas afectaciones, y a comienzos de 1920 se recrudece en varios pueblos, hasta el punto de que en enero de ese año el montante de defunciones a causa de la gripe asciende a 118 fallecidos.


En aquellos meses de 1918-1919, el 60% de la población mundial enfermó.
¿Sabías que se ha conseguido reproducir el virus en un laboratorio?
¿Sabías que los expertos aseguran que la gripe pandémica volverá?





Francisco Clara Navacerrada


Francisco Clara Navacerrada nació en Villarrubia de Santiago un 16 de diciembre de 1956


En su vida política fue concejal de deportes y cultura durante cuatro legislaturas. Indistintamente colaborando en el Ayuntamiento con el Partido Popular, con el PSOE, o posteriormente como portavoz de la Agrupación Independiente. Trabajando por el pueblo sin interferir la siglas políticas.

 En lo que respecta a los actos culturales, se encargaba de todos, prestando ayuda técnica en todos los espectáculos. De igual manera se le encontraba instalando un equipo de sonido para un evento, que decorados del grupo de teatro con el que tanto ha colaborado, o con la asociación de mujeres o con cualquier entidad a la que pudiera echar una mano, en lo cultural o en lo festivo (Cooperativa de la cual era vocal, AMPA, Alborada, Colegio Público, etc.)


Al mismo tiempo era monitor de las Escuelas Deportivas de la Diputación de Toledo, y enseñó a niños y jóvenes a jugar al fútbol. Colaborador nato con el deporte, igual entrenador tanto de equipos de baloncesto como de futbol, ciclismo, organizador de ligas locales de futbol-sala o inter-pueblos de cualquier deporte. Por encima de todo, impulsó la práctica del deporte en la localidad, algo que no ha vuelto a ser igual desde su fallecimiento.

En un foro, pude leer: "no me imagino ningún acto en el pueblo sin Francisco Clara con el uniforme de protección civil organizando y velando por que todo fuese perfecto"


Todos le recuerdan como una persona atenta, luchadora, colaboradora, trabajadora, servicial, desinteresada entregándose a todas las tareas municipales sin recibir nada a cambio, pero ante todo como una buena persona.

No siempre era reconocido su trabajo, pero como siempre suele suceder en estos casos, tiene que suceder algo para llegar a dicho reconocimiento. Quizás solo se pueda anotar una excepción, curiosamente fue cuando, el día 5 de mayo del mismo año de su accidente, daba un discurso como pregonero de la "XV Semana Cultural" de Villarrubia, por la cual él tanto luchó.

Francisco murió el 24 de julio del año 2000, en un trágico accidente que a él le costó la vida y su esposa e hija resultaron heridas.

El 25 de julio tuvo lugar su homenaje. Fue muy numerosa la asistencia de personas a la capilla ardiente instalada en el salón de plenos del Ayuntamiento. Su posterior funeral en la parroquia, la cual no fue suficientemente espaciosa para albergar a todos los asistentes.

Años después, coincidiendo con la construcción del primer pabellón deportivo municipal, surgió una iniciativa popular, encabezada por su hija Sofía, para dedicar el pabellón a Francisco. En las hemerotecas podemos leer:

ABC  18/10/2009
"Gran parte del pueblo de Villarrubia de Santiago quiere reconocer el trabajo realizado por el que fue concejal de Cultura y Deportes, Francisco Clara Navacerrada -que falleció hace nueve años en un accidente de tráfico-, dedicándole el pabellón polideportivo y la Casa de la Cultura de la localidad.
En las pasadas fiestas de Villarrubia, en septiembre, la juventud del pueblo -a quienes Clara introdujo en deportes como el fútbol o el ciclismo-, promovió un homenaje simbólico al concejal portando unas pañoletas verdes como las camisetas del último equipo de fútbol sala que dirigió, y que posteriormente colgaron en el pabellón municipal.

«No conocemos a nadie -aseguran los jóvenes promotores de esta iniciativa- a cuya memoria estuviera más justificado dedicarle esta catedral del deporte»"


ABC  17/12/2012
El Ayuntamiento de Villarrubia de Santiago, homenajeó ayer la figura de Francisco Clara Navacerrada, concejal fallecido trágicamente hace doce años, precisamente en la jornada que hubiera sido su 56 cumpleaños.
El acto, que tuvo lugar en el polideportivo municipal de la localidad, congregó a unas 500 personas que quisieron asistir a este homenaje, con la inauguración de una placa con el lema «Reconocimiento a la labor de Francisco Clara».




Desde estas líneas un beso muy fuerte para Mª del Mar, su mujer.



Hermandad de Nuestra Señora del Castellar


Conocer o descubrir cualquier pasaje, detalle o relato alusivos a la vida e historia de esta Hermandad constituye curiosidad y suscita el más vivo interés. Como apuntes descriptivos, incluyo en este artículo los siguientes textos:

  • Reproducción parcial de los primitivos Estatutos promulgados en el año 1820
  • Acta extraordinaria del 8 de Octubre de 1885
  • Aprobación de los nuevos estatutos de abril de 2012
los dos primeros extraídos de los libros de fiestas patronales de los años 1997 y 2015 respectivamente y el tercero del Boletín Oficial del Arzobispado de Toledo 2012.

Procesión de La Virgen 1947

Reproducción parcial de los primitivos Estatutos promulgados en el año 1820

"Art. 1º Esta Hermandad se compondrá de todas las personas de ambos sexos que tengan devoción de alistarse en ella en la que serán admitidos no pasando de sesenta años de edad, ya sean vecinos de este pueblo, ya forasteros, contribuyendo cada uno con la limosna anual de doce reales, además de servir las obligaciones que se dirán sin que ninguno pueda llamarse hermano hasta que haya pagado la limosna de un año.

Art. 5º Igualmente se nombrarán por la Hermandad seis Mayordomos de función que junto con el Secretario y oyendo antes el parecer de la junta General determinen la función que ha de hacerse en aquel año y día ocho de septiembre a Nuestra Señora arreglándose en todo a los fondos con que puedan contar, previniéndose que en las juntas particulares que al efecto deban celebrarse tendrá también voto el Secretario. En el mismo acto se nombrará un mullidor y ocho cobradores y todo así ejecutado se disolverá la junta.

Art. 14. Cuando acaeciere hallarse enfermo algún hermano o hermana y hubiese que administrarle el Santo Sacramento de la Eucaristía se acompañará con seis hachas a cuyo fin será avisado el mayordomo de cera por la casa del enfermo o enferma para que inmediatamente las franquee.

Art. 15. Al fallecimiento de cada hermano le serán aplicadas, por ahora, doce misas rezadas con limosna de cuatro reales poniéndose por el Secretario de la Hermandad en la Sacristía de la Parroquia un recibo para que suscriban en él los Sres. Sacerdotes que las apliquen a quienes satisfará dicha limosna el Sacristán de semana y al que para este efecto le será entregada anticipadamente por el Tesorero que recogerá el dicho documento para acreditar la data en sus cuentas.

Art. 16. Cuando falleciere cualquier individuo de esta Hermandad se acompañará a su enterramiento con toda la cera gruesa que tuviere y si algún vecino la pidiese alquilada para entierro u otra fiesta se le franqueará pagando lo que consuma y una libra más por cada seis hachas.

Art. 17. El domingo siguiente a la conmemoración de los difuntos de cada año se celebrarán en la Parroquia unas honras generales por los hermanos vivos y que hubiese fallecido, debiendo asistir a ellas todos los que no se hallen imposibilitados de poderlo hacer.

Art. 19. Los Mayordomos de función quedan autorizados para el nombramiento de Predicador y personas que en el día de la llegada de Nuestra Señora a esta villa y el de su festividad lleven a San José, el Estandarte, Palio, hachas, Andas de la Virgen y Carroza en las que deberá salir siempre el día ocho de septiembre por la tarde, dicha Soberana Imagen, por cuanto la mitad del valor de aquello fue satisfecho de sus fondos; pero sin poder dar cantidad alguna con pretexto de gratificación a los que lleven a San José y Carroza, más que de refrescar como ha sido y es de costumbre.

Art. 20. Habiendo mostrado la experiencia que en cuanto a la conducción de Músicos y Polvoristas, para la función de Nuestra Señora se han suscitado algunas disputas entre los hermanos y los que no lo son con motivo de haber dado el derecho de tanteo a los primeros hasta casi, y sin casi, tocar de quimera, se establece por regla general que la conducción de los dichos sea siempre hecha por los primeros hermanos que se presenten, luego que se haya dado el banco; y si los que se presentasen voluntarios no llenasen el cupo que se asignase, la junta de función dispondrá de completarle de los sujetos que tenga a bien, pagando a unos y otros, diez reales por par de caballeñas en cada uno de los días que deban emplearse.

Art. 21. Si en circunstancias extraordinarias la estabilidad y permanencia de esta Hermandad exigiese en todo o parte de ello la suspensión de algunos de los artículos prescritos podrá decretarla del modo que más justo la pareciere y lo mismo adicionar los que creyere oportunos."

(Firmas: D. Manuel García Vermejo • D. Braulio-Francisco Encinas • D. José Martínez de Carralcazar.)


Carrito de mulas de la Virgen y su conductor D. Luis Castaño (más conocido por todos como Adón) 

Acta extraordinaria del 8 de Octubre de 1885

"En Villarrubia de Santiago a 8 de Octubre de 1885 y bajo la presidencia del que era de la misma Lucas Escobar se reunieron los individuos de la Junta Directiva y acordaron se consigne en este acta que Angel Díaz, artista de Madrid y su esposa Segunda Tizón, natural de esta villa, en acción de gracias a Nuestra Señora del Castellar por haberlos librado del cólera en este año y el anterior, regalaron a esta Señora las andas nuevas de dos cuerpos, doradas todas a bruñido y mate con más cuatro ramos de flores para las mismas; otros dos muy preciosos para la mano de la Virgen y El Niño y una orla grande también muy hermosa para la sobrecorona de La Virgen.

En el mismo año y con igual motivo Paula Rodríguez y Rico, huérfana y propietaria en esta villa regaló también a Nuestra Señora una corona muy bonita, dorada y con piedras incrustadas y un Rostrillo que forman un conjunto muy precioso. También la regaló cuatro ramos para la Carroza y los arcos de flores de la misma.

Todas estas cosas se estrenaron el día 4 de Octubre que se celebró la función a consecuencia del cólera que aterraba a estos pueblos y produjeron tal entusiasmo y en particular las Andas que la subasta para subir a La Virgen subió a 32 fanegas de trigo por Julián Crespo. Se recogieron por el pueblo 70 fanegas y 722 reales.

En este mismo año y antes del cólera con fondos de la Hermandad se arregló la Ermita del Humilladero y con fondos de todo el pueblo se hizo nuevo y se pintó el corredor de la Ermita del Castellar y por primera vez se blanqueó esta por fuera.

Esta Junta, altamente impresionada por todo eso, no puede menos de consignar aquí un voto de gracias a todos los que han contribuido con más o menos cantidad a la realización de estas mejoras y en particular a los que han obsequiado con tanto desprendimiento a nuestra Excelsa Patrona La Virgen del Castellar.

Y no habiendo nada de qué tratar se levantó la sesión de que, certifico. 
Francisco Gutiérrez.- Secretario. "

Como hemos podido comprobar tras la ilustradora lectura del histórico acta arriba transcrito, la costumbre de obsequiar a Ntra. Sra. la Virgen del Castellar data de mucho tiempo atrás.

Prácticamente todos los enseres que disfruta Ntra. Señora provienen de regalos y donativos de personas devotas de la Virgen ofrendados por los más diversos motivos. Siempre ha sido norma de esta Hermandad respetar los motivos de la ofrenda y el bien o presente ofrendado, que van desde los tradicionales exvotos de cera a los mantos, tocas o coronas, no dejando olvidadas, por comunes, las flores que luce Ntra. Virgen tanto en el altar de la Iglesia Parroquial, durante los días de las fiestas patronales, como las que adornan andas y carroza en las procesiones y de cuya belleza y vistosidad siempre hemos gustado y presumido los villarrubieros. También suelen ser procedentes de regalos las que adornan el Castellar en fechas señaladas como el domingo de la bajada o durante todo el año.

Otra costumbre que ha perdurado a lo largo de los tiempos es la subasta de las andas. Esta costumbre, que estuvo en suspenso durante algunos años, volvió a reactivarse de nuevo durante los años setenta, llegando hasta la actualidad. En el documento de 1885 se habla de la subasta para subir las andas, ahora se subastan individualmente los brazos de las andas pequeñas, las que se usan para la procesión que se lleva a cabo el Domingo de la Bajada en las inmediaciones del Castellar y dentro de su recinto, y las personas que subastan estos brazos son las que pasan a la Virgen a su Camarín una vez concluida la subasta. Desde hace no muchos años se ha adoptado la costumbre de que estas personas porten las andas de la Virgen del brazo que subastaron durante el tiempo que dure la subasta del año siguiente. Los motivos para subastar un brazo son de índole muy variada; curación de enfermedades, buenos resultados de una operación, una buena cosecha, un negocio que ha salido bien, unas buenas notas o, igual de legítimo, un mero capricho.

Nuestra Señora del Castellar

Aprobación de los nuevos estatutos (Abril de 2012)


Nos, Doctor Don Braulio Rodríguez Plaza 
por la misericordia divina Arzobispo de Toledo, Primado de España 

Aceptada la instancia que nos presenta la Hermandad de «Nuestra Señora del Castellar», erigida canónicamente el 5 de diciembre de 1989, y con domicilio social en el Santuario de “El Castellar” de la parroquia de “San Bartolomé Apóstol” de VILLARRUBIA DE SANTIAGO (Toledo), solicitando la aprobación de los nuevos Estatutos reformados conforme a las normas canónicas y diocesanas vigentes. 

Examinados los referidos Estatutos en los que se determina el objetivo social de la Hermandad, y visto que se encuentran en todo conforme a lo preceptuado por el Código de Derecho Canónico (cc. 301 y 312 al 320), y obtenido previamente el dictamen favorable del Sr. Delegado Diocesano de Religiosidad Popular, Hermandades y Cofradías, por el presente, 


DECRETO 

La aprobación de los Estatutos por los que en adelante ha de regirse la Hermandad de «Nuestra Señora del Castellar» de VILLARRUBIA DE SANTIAGO, según la nueva redacción aprobada en sesión de la Asamblea General ordinaria celebrada el 11 de marzo ppdo., y verificados por el CancillerSecretario. 

Dese traslado a la Hermandad un ejemplar de los Estatutos, con el presente Decreto, y guárdese otro ejemplar en el Archivo de esta Curia. Dado en Toledo, a 26 de abril de 2012. 

Braulio Rodríguez Plaza 
Arzobispo de Toledo 
Primado de España 

Por mandato de Su Excia. el Sr. Arzobispo Primado, 

José Luis Martín Fernández-Marcote 
Canciller-Secretario General