Los sorprendentes secretos del pueblo más antiguo de Castilla-La Mancha

Añado artículo de Paco Rodríguez (larazón.com), de fecha 22/septiembre/2023, en el apartado "Bibliografía, textos y referencias" de este blog.


"El municipio toledano de Villarrubia de Santiago estaba habitado ya en el siglo VI antes de Cristo por los íberos y celtíberos.


Castilla-La Mancha ha sido durante mucho tiempo un lugar de paso, en el que detenerse para hacerse con un avituallamiento y continuar el camino hacia el norte o hacia al sur. Pero la comunidad manchega es mucho más que eso. El ingenioso hidalgo la hizo mundialmente conocida, pero estas tierras son algo que vas más allá de las aventuras y desventuras de El Quijote y los molinos y del viaje a la Alcarria, con el morral a la espalda y la cantimplora sujeta a la hebilla del cinturón, que narró de forma maravillosa Camilo José Cela.

Castilla-La Mancha es una tierra con historia, por la que han pasado numerosas culturas y han dejado su legado en forma de auténticos tesoros romanos y medievales, castillos y fortalezas que han custodiado la riqueza natural de ríos como el Tajo o el Guadiana, llanuras lagunas, humedales y bosques mediterráneos.

Las primeras culturas que habitaron la zona fueron los íberos y celtíberos, que ha estaban asentados en el siglo IV antes de Cristo, dos siglos antes de que llegaran los romanos y se instalaran en la región. La decadencia del imperio permitió la llegada de los germánicos y los visigodos, que establecen la capital política y religiosa en Toledo.

Entrada de la Cueva de la Yedra 

Pero en el siglo VIII los árabes conquistan la península y la dividen en reinos de taifas, donde destaca Toledo, con un tamaño similar al que ahora ocupa toda la comunidad. Los cristianos tardarían tres siglos en recuperar Toledo y la fundación de ciudades como Cuenca no llegarían hasta 1177, de la mano de Alfonso VII, o Ciudad Real, que fue fundada por Alfonso X en 1255.

En el siglo XVI, se producen importantes incrementos en población y la producción agraria es su principal forma de vida en los siglos siguientes. Tras la Guerra Civil, comenzó un movimiento migratorio hacia las grandes ciudades e incluso al extranjero. UNa tendencia que se ha revertido en los últimos años, en los que el saldo migratorio ha vuelto a ser positivo.

Los lugares más conocidos de la comunidad son Pastrana -gracias a la princesa de Éboli o Camilo José Cela-, la medieval Sigüenza, Alcalá del Júcar y sus escarpadas calles, la estrecha relación de Almagro con el teatro; los molinos de Consuegra o Cuenca, su catedral y las casa colgadas...

Pero pocos conocen Villarrubia de Santiago, un pueblo toledano considerado como el más antiguo de la comunidad y dónde la historia ha dejado muestras evidentes de que debe ser un lugar de visita obligada.

Ayuntamiento de Villarrubia de Santiago

Su antigüedad queda patente en los restos arqueológicos de tiempos prehistóricos. Además, estuvo poblada por íberos, romanos y árabes, pero es en la Edad Media cuando alcanzaría su importancia histórica. Los primeros núcleos de población cristiana que después de la Reconquista se establecieron en este territorio, lo hacen buscando la protección del castillo de Tormón dando origen a una pequeña aldea, Biezma, que fue la antecesora de Villarrubia. El establecimiento de dos encomiendas de la Orden de Santiago cuya población se integra junto con su territorio en el de Villarrubia, además de la propia fundación de la villa por la misma Orden.

Fruto de todas estas civilizaciones son los interesantes lugares que alberga el municipio. Entre ellos destaca la iglesia parroquial de San Bartolomé, una construcción siglo XV, de estilo herreriano. Su estructura es de estilo renacentista. De piedra labrada y careada sobre planta de cruz latina, de 47 m de largo y 23 m de ancho y una altura de 18 m. Tiene ocho medias columnas dóricas en la nave central que sostienen arcos y bóvedas de medio punto y en el centro del crucero una cúpula de media naranja de 25 m de altura. La torre es de mampostería y sillar, compuesta por cinco cuerpos y basamento con líneas de imposta molduradas, los tres primeros cuerpos son ciegos, y los otros dos alojan el campanario. Tiene un magnífico retablo mayor, poligonal de cinco lados, estilo barroco de transición al renacimiento, construido y tallado en madera y dorado en oro fino, con entrepaños estofados en oro.

A cinco kilómetros de Villarrubia se encuentra la Ermita o Santuario de la Virgen del Castellar. Bajo el actual altar de la ermita se dice que existe una cueva que, a buen seguro, pudo ser un lugar de culto a antiguas divinidades en conexión con los antiguos cultos de la Madre Tierra y también eremitorio medieval, así, en estos parajes se encuentran de los pocos eremitorios conocidos en la comarca, además de la existencia de aguas medicinales.

El yacimiento arqueológico del Hoyo de la Serna fue descubierto durante la construcción de la A-40. El hallazgo en la misma zona de las tumbas y la necrópolis del poblado es algo poco usual en yacimientos de la Edad del Hierro en el centro de la Península Ibérica.

La cueva de la Yedra

La emisión de un programa de "Cuarto milenio" de Iker Jiménez desde la localidad toledana, dio mucha visibilidad a este enigmático lugar. Tras el programa, un grupo de técnicos de Patrimonio de la Junta visitaron la cueva para proceder a su catalogación y su posterior protección, de la que muy poco se conoce.

La cueva se ubica en la Plaza de la Libertad y pertenece a un conjunto de galerías que recorren el subsuelo del municipio, pero se ha convertido en la más misteriosa de las 511 cuevas documentadas del núcleo urbano. Lo primero que llama la atención es el pasillo de entrada, jalonado con arcos sustentados por tres pilares de piedra tallada de corte neoclásico (podrían datarse en el siglo XVIII) y de una exacta ejecución, como si fuera a utilizarse para el paso de personas y para dar mayor relevancia y distinción.

Al atravesar el pasillo de la cueva se llega la Sala de las Columnas, una estancia circular rodeada por diez columnas, mas colocada en el centro. Lo sorprendente es que su función es decorativa, no sujeta ningún elemento arquitectónico, sólo tienen carácter simbólico, para dar solemnidad.

Accidente aéreo de 1929

A pesar de ser un municipio pequeño, en la historia reciente ha habido varios hitos en el municipio que le han hecho protagonista. En 1929 se produjo un accidente aéreo, en el que murió el Capitán de Caballería don Vicente de la Lastra Soubrier, con base en el Aeródromo de Cuatro Vientos, al realizar un aterrizaje forzoso en la localidad.

Vicente de la Lastra Soubrier, era el jefe de escuadrilla de una misión que uniría Cuatro Vientos (Madrid) con Los Alcázares (Murcia) a bordo de un Martinsyde F4 "Buzzard" B-14 y estaba llevando la instrucción de cuatro aviadores peruanos y uno chileno.

Aguas minero-medicinales

Santiago Ramón y Cajal puso la localidad en el mapa en unas declaraciones en las que habla de las bondades de las aguas medicinales de Cabreiroá (Galicia) y de "La Perla del Castellar" de Villarrubia de Santiago, y las recomendaba para el alivio de enfermedades por su composición de sulfato sódico. En un informe sobre el análisis de las aguas, concluye: Su acción purgante es muy rápida, se manifiesta a las tres horas sin ningún tipo de irritación, también tiene propiedades diu­réticas, alivia diarreas crónicas a la vez que estreñimientos, úlce­ras de estómago además hemorragias, hipotensión y muchas indi­caciones, incluso en pediatría y en algunos casos se administraba en inyecciones subcutáneas. Este mineral desempeña un papel muy importante en la hidro­terapia, en enfermedades tales como el escrofulismo y hepertismo, requiriendo el empleo de baños apropiados, dando muy buenos resultados".







Fuente: larazon.es

Música: Camino de Santiago | Medieval Music

Escritura en la columna principal de la Cueva de la Yedra



Muchos de vosotros, ya habréis visitado la Cueva de la Yedra y probablemente habéis visto, al llegar a la sala de las columnas, el detalle de los escritos que débilmente se aprecian en su columna central.

Concretamente mi mayor atracción e interés se ha centrado en los escritos que se pueden apreciar en la siguiente imagen.


Ya han sido varias las teorías que he escuchado al respecto, pero me vais a permitir comentaros cual fue mi percepción desde el primer día que lo vi.
Como muchos sabéis uno de mi hobbies es la numismática y en base a ello, mi mente ha querido intentar ver números, ¿quizás fechas?

Arabia Saudita 50 halalas, 1436 (2015)

Emiratos Árabes Unidos 25 fils, 2018

Las posibilidades del origen de los grafitis podrían ser realmente varias: griego, hebreo, arábico y sin descartar otras opciones asiáticas. Pero en base a la huella histórica en nuestro pueblo de sociedades como la judía y árabe, principalmente podríamos reducirlo a estas dos.
Personalmente, por la similitud del grafiti, inicialmente me decantaría por el arábico.

Números arábicos
Números hebreos

Pero, en mi curiosidad e intentar averiguar el origen o significado, me está llevando a intentar localizar a personas con muchos mayores conocimientos al respecto. Y quiero compartir con vosotros mis primeros pasos.


En primer lugar tuve la suerte de contactar con Carlos Miguel Alonso Fontela. Carlos forma parte del Departamento de Lingüística, Estudios Árabes, Hebreos, Vascos y de Asia Oriental de la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid. El cual tras enviarle la imagen, le fue imposible asegurar nada, pero en un intento desesperado de ver algo, se le ocurrió que podría ser que algún ilustrado local hubiese querido poner en griego su apellido, POGON (Barba en origen Griego). Dejando una línea abierta en averiguar si hubo algún licenciado o sacerdote de ese apellido en la localidad en la época de la construcción de esa estancia, pero destacando que sería un intento desesperado de ver algo que tal vez no sea lo escrito.

Alfabeto Griego
Sistema de numeración Griego 

Nota personalMuchas palabras técnicas proceden del griego. En todo el mundo se usa el metro como unidad de longitud, incluso en los países donde no usan el sistema internacional de medidas lo utilizan alguna vez. Y “metro” viene del griego μέτρον métron, que significa “medida”.


Igualmente tuve el placer de recibir respuesta de José Ramón Ayaso Martínez, profesor titular de Historia de Israel y del Pueblo Judío, del Área de Estudios Hebreos y Arameos, del Dpto. de Estudios Semíticos en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada. 
José Ramón inicialmente me comentaba que no podía ayudarme mucho, pero la cueva le parecía muy interesante y ha conseguido aportar curiosas observaciones:

1. Es una construcción subterránea y, en base a los arcos del pasillo, realizada conforme a unos modelos neoclásicos, es muy probable por tanto que sea del siglo XVIII.

2. La planta, sobre todo la sala circular con columnas, sugiere un lugar de reunión de una sociedad secreta (una logia masónica o algo similar?). La opción de tratarse de una sinagoga estaría prácticamente descartada, al no ser habituales en planta circular.

3. En cuanto al grafiti en la columna central, no parece hebreo. En todo caso, un técnico debería bajar a la cueva para hacer unas buenas fotografías con una buena iluminación para captar lo que a primera vista no se ve. Ahora los tratamientos de imagen hacen verdaderos milagros.


Jesús María Ruiz De Arcaute, persona de inmensa fuente de conocimientos, experto y conocedor de logias e historia tanto nacional como internacional, tras examinar inicialmente fotografías y posteriormente en una agradable visita, afirmó no detectar simbología especial ni en la cueva, ni en la fachada de la casa superior.

A falta de conocer antecedentes, historia u otros signos, no tenía posibilidad de aventurar nada, pero en base a la distribución quedaría un posible resquicio para un uso de la cueva por algún tipo de logia en ritos de iniciación. Respecto a la fachada de la casa, ciertos relieves se podrían interpretar como iniciales de nombres, posiblemente vinculadas a la familia promotora. Los dinteles, las jambas, frontispicios y otros elementos serían normales, con una inspiración neoclásica, pero sin elementos que nos sugieran vínculos masónicos. 



A parte de la curiosidad e intentar averiguar el origen o significado, mi principal interés es nuevamente llamar la atención y hacer un llamamiento para la protección de nuestro patrimonio, y en este caso concretando en la Cueva de la Yedra y especialmente en su columna central y sus restos escritos. 
Según vaya pasando el tiempo, cabe la posibilidad de que lo perdamos si se continúa dejando al alcance de todas las manos. Espero que esta información llegue a las personas responsables de su mantenimiento y hagan todo lo posible para proteger nuestra herencia histórica.

Por favor, hasta que llegue ese momento protejámosla todos!!!

Para terminar, dejo esta imagen de una columna en la Mezquita de Córdoba,  protegida con metacrilato,  la cual sería en mi opinión una gran opción a imitar.


Como nota de información, resulta que esta columna en Córdoba es de mármol, con un alto contenido de ácido sulfhídrico que es el causante del mal olor. Los visitantes tenían
 la costumbre de rascar la columna con una moneda para comprobar el mal olor que desprendía. Como podéis imaginar, por el volumen de visitantes que recibe, esta costumbre acabó siendo peligrosa para la integridad de la columna. Por eso tuvo que protegerse con una urna de metacrilato, impidiendo así un desgaste aún mayor del que se aprecia en la imagen.


Mi agradecimiento

Añado este párrafo, solo unas pocas semanas después de este artículo, como agradecimiento al personal responsable del consistorio, tras conseguir dejar protegido y salvaguardar de una forma óptima este legado histórico y esperando que este tipo de acciones se vea continuado en el tiempo sobre otros lugares u objetos. - octubre de 2023 -







Música: Réquiem nº1

Provincia de Toledo - 1768. Partidos de Toledo, Alcalá, Ocaña, Talavera y Alcázar de San Juan


1768. Partidos de Toledo, Alcalá, Ocaña, Talavera y Alcázar de San Juan
Por el geógrafo Tomás López. Pensionista de S.M., de la Academia de San Fernando

Nuevo Mapa incluido en la sección Galería/Villarrubia de Santiago en los mapas de este blog.

Procedente de la Cartoteca Rafael Mas y el Servicio de Cartografía de la Universidad Autónoma de Madrid.


Tercios; Juan Arias y Bernardo Arias.



El capitán Juan Arias y su sobrino Bernardo Arias, soldado y monje, ambos nacidos en Villarrubia de Santiago, fueros dos de las máximas representaciones militares de nuestro pueblo, ambos formando parte de los Tercios.


Los Tercios fueron un conjunto de unidades militares españolas que desempeñaron un papel importante en la Europa del siglo XVI y XVII. Estas unidades se caracterizaron por su disciplina, su entrenamiento y su valentía en el campo de batalla.

Su formación se remonta al reinado del emperador Carlos V, quien buscaba una fuerza militar capaz de mantener el control de sus posesiones en los Países Bajos. Los Tercios se convirtieron en una parte fundamental del ejército español y se destacaron por su organización y eficacia. Estas unidades estaban formadas por soldados de infantería, que se agrupaban en tercios, cada uno con una fuerza de entre 1.500 y 3.000 hombres.

Se distinguieron por su uniforme, que consistía en una armadura completa, un casco con una cresta alta y una capa. Este uniforme no solo les proporcionaba protección en la batalla, sino que también los hacía fácilmente reconocibles.

El éxito de los Tercios se debió en gran parte a la disciplina y el coraje de sus soldados. Estos soldados eran leales a su rey y estaban dispuestos a dar su vida por la causa. Además, la mayoría de los Tercios eran voluntarios, lo que significa que estaban motivados por su propia fe y su propio patriotismo.

La disciplina y la organización de los Tercios influyeron en el desarrollo del ejército moderno, y su uniforme se convirtió en un símbolo de la bravura y la lealtad.


"El capitán Juan Arias, Castellano de Otranto, natural de Villarrubia de Ocaña, hechura de Alexandro, soldado muy particular y de gran opinión, y que en las guerras de Flandes peleó y trabajó, haciendo su deber tan gallardamente como de un soldado tan bizarro y particular se podía esperar."
Colección de documentos inéditos para la historia de España, Volumen 74

"Bernardo Arias, nacido en Villarrubia, fue hijo de Juan Arias Pérez y doña Leonor Dorantes, hijos a su vez de Alonso de Portillo Arias y María de Salinas, sus abuelos pa­ternos, y de Juan de Salinas Arias y Ana Dorantes, sus abuelos mater­nos, gente noble y principal, caba­lleros hijosdalgo notorios ejecutoriados por tales y por la notoriedad que de su nobleza e hidalguía tienen y tuvieron cada uno en su tiempo y como tales habérseles guardado las exenciones, franquezas y libertades de que gozan los hombres nobles hijosdalgos de estos reinos sin que haya habido cosa alguna en contra­rio y además de esto son y fueron cristianos viejos limpios de toda raza y mácula de moros ni judíos ni de los nuevamente convertidos a nuestra santa fe católica"
13 de enero de 1616
Alcaldes: Carlos de Contreras y Juan Mudarra Perdido.
Escribano: Juan Gar­cía.
Testigos: Pedro Mudarra, Juan de Benavente, Pedro de Castellar y Alonso de Orozco.



En el archivo general de Indias, Charcas, 90, n° 14, hay una decla­ración del propio Bernabé (Bernardo) dirigida al rey, donde se recoge su larga trayectoria como soldado:

"Muy poderoso Señor: el maese de Campo Bernardo Arias, vecino de la villa imperial de Potosí, como más haya lugar de derecho: digo que después de haber servido a su Majestad en el Reino de Nápoles donde pasé con el capitán Juan Arias, mi tío, castellano del cabo de Otranto y en la compañía del capi­tán D. Pedro de Vivero y Tasis y en la del capitán Garcí Sánchez Nieto con quien me embarqué en una de siete galeras que llevó D. García de Toledo a las costas de Sicilia en busca del morato Arráez (1) y habien­do la galera San Antonio de Lemos, que fue la de mi compañía, embesti­da con una de las del dicho moro la rindió, donde peleé como valiente soldado, saliendo herido de un arcabuzazo en la pierna izquierda; y de­seoso de continuar en el servicio de su Majestad, habiéndose quedado la dicha mi compañía en el Reino de Nápoles, fui a servir en la jorna­da que hizo el príncipe Juan Andrea de Oria, cuando fue sobre Argel, en la compañía del capitán Cristóbal Montero, donde fui señalado por uno de los soldados que habían de saltar en tierra de los primeros; y asimismo serví en la segunda jor­nada que D. Juan de Cardona tuvo apercibida para el dicho Argel. 

Y después dándome licencia su Ma­jestad para pasar a estos Reinos, lla­mado de algunos deudos míos, vine al nuevo Reino de Granada donde continué los dichos servicios, par­ticularmente haciendo oficio de ca­pitán de infantería española en que fui nombrado por D. Juan de Borja, vuestro presidente gobernador y capitán general de aquel Reino, por la satisfacción que tuvo de mi persona y méritos, y haber servido con gran puntualidad en una en­trada que hice a la provincia de los indios pijaos por la parte de las car­nicerías donde vendían carne hu­mana, despoblándolas, y sacando y matando cincuenta y una piezas de los dichos indios, encargándome, como a tal capitán, la pacificación y conquista de los dichos indios pi­jaos, en lo cual serví con toda satis­facción; y asimismo hice oficio de capitán y sargento mayor y teniente que por título y nombramiento del Gobernador y Capitán General Isi­dro Coronado, mi tío, en la dicha conquista y pacificación de los di­chos indios pijaos y castigos de los robos, muertes y quemas de lugares que hacían; 

y asimismo serví a su Majestad en las provincias de Popayán, usando y ejerciendo oficio de maese de Campo General por título y nombramiento de D. Francisco Sarmiento, gobernador y capitán de aquella provincia, el cual aper­cibió ser la importancia de mi per­sona, antes de esto me nombró por capitán y cabo de los soldados que conduje y levanté para la guarda y defensa de la ciudad de Buga para defenderla del enemigo que venía sobre ella, y por el dicho goberna­dor Isidro Coronado en la provincia de Timana se me encargó como a capitán que con número de solda­dos corriese la tierra y contorno de los indios pijaos y procediese a su castigo y reducción; 

en todo lo cual serví a su Majestad con toda satis­facción y crédito ganado muy bue­nos sucesos a mi costa y mención, sin llevar sueldo ninguno ni otros gajes de su Majestad en ninguna ocasión, en que gasté nueva suma de hacienda, socorriendo y sus­tentando muchos soldados, según que todo ello consta por los títulos, nombramientos, certificaciones y testimonios y cédula de su Majestad que presento originalmente. Demás de lo cual, habiendo venido a esta provincia de las Charcas vuestro presidente y oidores, conociendo mi persona y partes, me mandaron el cuidado de hacer cantidad de sa­litre y plomo en la provincia de los Chichas y otras partes, para socorrer las fronteras y la ciudad de los Re­yes en ocasión que entró por la mar del Sur el enemigo holandés, y para otras acciones de guerra importan­tes a vuestro Real servicio; encar­gándome esta real Audiencia otras comisiones de justicia para las pro­vincias del Tucumán y otras partes en que serví con todo cuidado como consta y es notorio; 

y por su cédula que asimismo presento en el ínterin, su Majestad se sirve de recomendar mi persona y ordena a esta Real au­diencia me haga merced y ocupe en cosas de importancia. Y asimismo he servido en la provincia de los Chichas siendo teniente y Justicia mayor, muchas veces, con aproba­ción de esta Real audiencia como consta de los nombramientos de los corregidores que han sido de la dicha provincia, que asimismo pre­sento; y de todos los dichos oficios he dado buena cuenta como consta de la residencia que se me ha toma­do. 

Y de ninguno de los dichos ser­vicios hasta hoy no he sido remu­nerado ni por la dicha Real cédula y recomendación de su Majestad no se me ha hecho merced, por lo cual pretendo acudir a que su Majestad me haga merced, pues demás de lo mucho que le he servido de treinta y cinco años a esta parte, soy hombre noble hijodalgo, como consta de la información que asimismo presen­to, comprobada con el juramento necesario y concurrir en mí las par­tes y calidades necesarias para que su Majestad me haga merced de cuatro mil pesos ensayados de ren­ta en indios vacos; y en el ínterin que se me hace esta merced se me dé uno de los gobiernos o corregi­mientos que su Majestad provee en es estos reinos."

(1) Morato Arráez en las fuentes españolas contemporáneas, fue un corsario otomano cuya acción más famosa fue la invasión de la isla de Lanzarote. Arráez, en árabe marroquí, significa patrón o capitán de barco.


Posteriormente en un protocolo ex­traído en el Archivo Histórico Provincial de Toledo se hace presente la siguiente:

Donación: 
"En la villa de Villarrubia a veintisiete días del mes de abril de mil seiscientos y sesenta y tres años, ante mí el escribano público y testigos, pareció de una parte sus mercedes D. Alonso Romero y Ga­briel Mudarra del Rincón, alcaldes ordinarios, D. Francisco Quiñones Benavente y Gabriel Pérez Bernardino, regidores de esta villa, y el Maestro Cristóbal Sánchez, pres­bítero mayordomo de Nuestra Se­ñora del Castellar, patrona de esta villa; y de la otra D. Gabriel Arias Pérez, vecino de ella, y dijeron ser convenidos y concertados en esta forma: 

en que por cuanto el maese de Campo D. Bernardo Arias Caste­llar, natural de esta villa y residente en la imperial del Potosí, remitió a dicha Santa Imagen una lámpara de plata para su capilla y juntamente con ella doscientos pesos de a ocho reales de plata para dotar la dicha lámpara de aceite, y asimismo otra cantidad que se presume fueron para hacer ciertas diligencias en la villa de Madrid en orden a una pretensión de un hijo suyo que re­side en Indias en la ciudad de la Plata, y habiéndose entregado dicha lámpara y colocado en la capilla, e impuesto a censo los dichos dos­cientos pesos para la dotación de aceite; el doctor Pedro Peroches, presbítero de la villa de Arganda, que fue quien trajo la dicha lámpara y dinero por cláusula del testamento conque murió, dejó declarado que quitado el coste de la conducción y limpiar la dicha lámpara y lo demás que se puso a censo y otros gastos quedaron doscientos y treinta y un pesos de a ocho reales de plata los cuales ordenó se entregasen a quien lo hubiere de haber trayendo razón bastante. 

Y es así que el dicho D. Gabriel Arias ha tenido pretensión para que se le entreguen dichos dos­cientos treinta y un pesos para ir a la villa de Madrid a agenciar y soli­citar la pretensión de que da cuenta por su Carta e instrucción el dicho maese de Campo para lo que tiene presentada cierta información de parentesco que tiene con el dicho maese de campo Don Bernardo Arias y un traslado de la cláusula del testamento del dicho doctor Peroches, y otras peticiones y papeles, y por excusar pleito por ahora se de­sisten, y a los herederos de la dicha pretensión con calidad que sean de guardar las conclusiones siguientes: Con los dichos doscientos treinta y un pesos de plata se han de imponer a censo por forma y riesgo de este dicho ayuntamiento, y lo que ren­taran ha de ir para la fábrica de la ermita de dicha Santa Imagen, y de ello se han de sacar los maravedís necesarios para sacar unos papeles que envió dicho maese de Campo que están en la villa de Barajas, que la cantidad que se ha de sacar ha de ser hasta doscientos cincuenta rea­les y no más."






Fuente principal: "Colección de documentos inéditos para la historia de España - Guerra de Flandes

Música: Himno de Los Tercios Viejos Españoles, Flandes