Casa del Salero


La casa del salero fue construida formando la calle de "San Pedro el Antiguo", pero actualmente la podremos localizar en el callejero como "Serrano", concretamente en el número 36, justo antes del comienzo del descenso de "la Cuesta de la Virgen".


Esta vivienda firmemente asentada en un bloque de lastra, con un pequeño y bonito patio de un estilo sencillo pero especial en su imagen, está considerada como la más antigua de las construidas en Villarrubia - que como ya sabéis fue resultado del despoblamiento de Biezma y Villoria.


Fue propiedad de los Quijano, linaje de antiguos y buenos hidalgos con origen en Quixano, de donde tomara su nombre (perteneciente al valle de Piélagos - Cantabria) . "Pedro Quijano, natural de Villarrubia, del convento de Santiago de Uclés, probó su limpieza de sangre para ingresar como religioso en la Orden de Santiago en 1775."

Pero la casa ha mantenido su denominación "del Salero", a raíz de que en ella vivió Francisco Javier López de Lerena, administrador de la salina de Villarrubia de Santiago.


Durante mi búsqueda de información de esta casa, he podido escuchar de forma repetida como personas mayores, tanto de Villarrubia de Santiago como de Colmenar de Oreja, hacían referencia a un mismo comentario: "La altura del poyete de piedra de la puerta de la casa de Salero -a la que también la denominaban Valero-, se construyó a la misma altura que la torre de la iglesia de Colmenar de Oreja "

Como podréis comprender no me pude contener a intentar comprobar los datos respectivos de altitud y los resultados no fueron los esperados. Comprobando que la altitud en la puerta de la casa del Salero se miden 753m y en la puerta de la iglesia Santa María la Mayor son 759m (755m en el punto más bajo de su base), a lo que habría que sumar los 62m de su torre.

Por cierto, en la puerta de la iglesia de San Bartolomé podemos medir 754m de altitud.



Información adicional - Las Salinas

Geológicamente pertenecen al mioceno lacustre, o sea, depósitos lagunares de la meseta correspondiente a la época Terciaria.

Aunque se cree que se debieron explotar desde época prerromana, realmente se desconoce la influencia que debieron de ejercer los romanos,  pero sí se debieron de trabajar durante la etapa musulmana. 

Los datos más antiguos se encuentran en la biblioteca del IGME (Instituto Geológico y Minero de España), donde vemos que las Salinas de Villarrubia de Santiago, pertenecieron en tiempos a los Caballeros Templarios. Durante milenios el negocio de la sal representaba rique­za; y si por algo se caracterizaban estos caballeros era por sus buenas dotes de comerciantes, llegando a ama­sar grandes fortunas y mucho poder.

Según la opinión de expertos en el tema, es una posi­bilidad muy razonable, que el apellido de nuestro pue­blo, Santiago, esté ligado con las Salinas, pues estas al desaparecer la Orden del Temple pasaron a ser propiedad de la Orden de Santiago.

La Orden de Santiago, hace donación de las salinas al rey Felipe IV, for­mando desde entonces parte de la corona.

Detalle de galería

La explotación de nuestras minas, ha sido bastante irregular, pero no obstante no dejan de aparecer dados curiosos, como que en el 1756 en el catastro del Marqués de la Ensenada, se habla de las salinas de Villarrubia como "Salina Pérez" propiedad del rey, que produce 50.000 reales de utilidad.


 Se ha realizado recientemente un inventario de ámbito nacional y se ha comprobado que algunas salinas han recibido varios nombres; otras se componen de varias explotaciones probablemente independientes; finalmente, ciertas fábricas de sal antiguas, de dimensiones pequeñas y reducida producción, han desaparecido hace más o menos tiempo sin dejar apenas registro arqueológico y documental de su existencia, pero por suerte he podido encontrar algo de información gracias al documento "La sal de España durante el medievo y la edad moderna" - Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero - escrito por Fernando López, Mariano Ayarzagüena y Santiago Valiente. 2017

En referencia a nuestra salina se describe: "salina de piedra o salina Pérez del Castellar (Villarrubia de Santiago), una mina de sal gema, en la que en 1768 se descubrió un manantial de agua salobre que según su caudal produciría 2.000 a 2.500 fanegas de sal. El aprovechamiento de este nuevo manadero motivó la edificación de una salina donde la acción del sol y el viento precipitase la sal; pero las crecidas del Tajo malograron el proyecto tres años más tarde. "

A mediados del siglo XVI, como Agrícola se describía la tecnología para la fabricación de sal que se aplicaba en aquella Europa. En la época moderna, fue un breve tratado sobre la sal publicado en Francia apenas finalizada la Segunda Guerra Mundial, el que sistematizó las técnicas empleadas en la fabricación de la sal, reduciéndolas a tres clases: una técnica agrícola, una técnica minera y, por último, una técnica industrial. Tanto la técnica minera como la industrial eran las menos utilizadas en la España preindustrial. La primera, que consistía en extraer bloques de sal gema luego molidos, se aplicaba en las minas de sal de Remolinos, Cardona, Minglanilla, Villarrubia de Santiago, El Castellar (Zaragoza) y Pinoso, aunque las tres últimas estaban inutilizadas a mediados del siglo XIX. Las galerías se abrían a pico utilizando el sistema de huecos y pilares, sostenidos o reforzados cuando el caso lo requería por revestimientos de mampostería en seco -El Castellar- o con vigas de madera -Villarrubia.


"Según Kindelan y Cantos, en la margen izquierda del Tajo, aguas arriba de las minas de thenardita de Villarrubia de Santiago, se explotan las salinas de Cárcaba, que es el otro toponímico usado para este lugar"



Música: Domenico SCARLATTI: Sonata in F minor, K466