A principios del siglo pasado, los jóvenes en edad escolar, incluso mayores, que no podían ir a la escuela de día, por ser hijos de labradores y tener que ayudar a sus padres, disponían de una oportunidad para aprender lo más elemental.
En invierno, con mala luz y mucho frío, don Cirilo abría la puerta de la escuela -su feudo- de la plaza. Los alumnos llevaban los libros y los cuadernos en sus cartapacios hechos de tela por las madres. No eran pocos los que iban a la fuerza, sobre todo si tenían novia.
Habla días en que no tardaba en empezar el guirigay. Después de tirarse pelotitas de papel venían las peleas. Don Cirilo, tan propenso a enfadarse, se enfadaba. Como castigo, escribía en la pizarra de hule negro gastado divisiones con el dividendo y el divisor de infinidad de números. Aquello causaba espanto. Agarraba don Cirilo a uno de los alborotadores de una oreja y lo ponía frente al encerado. La división no tardaba en ser hecha, el alumno se negaba a verse metido en aquel laberinto de números y se sentaba en un banco. El maestro se dirigía a él llamándole "mentecato", "mastuerzo", "alcornoque' y otras lindezas, al tiempo que blandía amenazadoramente una regla de madera que acostumbraba tener al alcance de la mano y aumentaba el jaleo.
No se convencía de que no era posible dominar a aquellos jóvenes con la facilidad que a los chavales que iban de día, ni someterlos con los reglazos que les propinaba. Aunque hubo uno que se reveló sabiendo a lo que se exponía: se escupió las palmas de la manos, yendo a parar la saliva a la cara de don Cirilo. Este se encorajinó, obligando al muchacho a meter la cabeza entre sus piernas, pero antes de que empezaran los reglazos, le mordió y le pellizcó los muslos con todas sus fuerzas. Cuando el chaval consiguió sacar la cabeza de donde la tenía metida, se fue a su casa y nunca más volvió a pisar la escuela.
Otro de los procedimientos que el maestro empleaba era el coercitivo, consistente en dejar a los muchachos encerrados en la escuela. Si habían escrito "haber" sin "h" o con "v", se quedaban hasta que no escribieran cien veces correctamente la palabra.
Don Cirilo comenzó sus servicios de profesor un 11 de mayo de 1881, a pesar de sus arrebatos del mal humor, fue un buen maestro. Sus maneras violentas quedaban compensadas con la cantidad de villarrubieros a los que instruyó en lo fundamental para que pudieran defenderse en la vida.
Eran pocos los alumnos que gozaban del aprecio de don Cirilo. Julián Pedraza era uno de ellos. No sólo porque era un muchacho pacífico y aplicado, sino porque además suministraba material escolar barato, regalado. Don Cirilo se acercaba a él. y, con tono cariñoso, le decía: "Julián, acuérdate de subirte algunos yesones ¡Que sean blanquitos!". El padre de Julián era yesero, de forma que al hijo le costaba poco trabajo llenarse los bolsillos de yesones, que sustituían a la tiza o clarión para escribir en el encerado.
El presupuesto no alcanzaba para tiza. Hubo un tiempo en que, para mejorar el sueldo del maestro, los sábados tenían que llevar los alumnos una moneda de diez céntimos. Su hija, Nati, su ayudanta y luego sustituía, sacrificada en tantos aspectos por el cariño que sentía por su padre y por su vocación de enseñante, merece ser recordada con admiración y respeto.
1930 - Don Cirilo, dando clase a un alumno.
La construcción del edificio original de nuestras escuelas se remonta a estos principios del siglo XX, abriéndose el primer concurso para la entrega de pliegos el 2 de julio de 1924. Años más tarde, el 21 de noviembre de 1926, ante el notario don Gregorio Carlos Barrasa , el señor alcalde en nombre del ayuntamiento hace entrega de los terrenos destinados a la construcción del edificio escolar al Maestro Nacional don Cirilo Cantero, designado por la Dirección General.
Villarrubia de Santiago, le dedicó una de sus calles, quedando su nombre grabado cercano al edificio del colegio público del pueblo. La calle Cirilo Cantero, coloquialmente llamada la calle de la cooperativa, quedó en recuerdo a sus aproximadamente 45 años de dedicación a la enseñanza.
Grupo escolar construido en 1929
El otro maestro -no había más en esos años-, pobre hombre paralítico de la pierna y el brazo izquierdos, enseñaba las primeras letras. Sus alumnos eran niños de seis a ocho años, algo llorones al principio, pero que acababan tranquilizándose y acostumbrándose al ambiente escolar.
Daba sus clases don Dimas en un camaranchón alquilado a Maroto, en pleno Descubierto, lo que le obligaba a enfrentarse diariamente, mañana y tarde, con abundantes productos de urgencias fisiológicas masculinas.
Carecía del respeto y el prestigio de los que gozaba don Cirilo. Se sentía desamparado y hasta le pusieron un apodo: "Capeo", porque en Villarrubia había un vecino conocido con ese mote que padecía las mismas deficiencias físicas que él.
Pero qué preciosa tarea la suya: poner a los muchachitos en contacto por primera vez con los números y las letras. Primero las vocales; después las consonantes, para acabar formando sílabas.
Libro de lectura - 1931
Abría don Dimas el camino por el que, entre titubeos, equivocaciones y entusiasmos, avanzaban las mentes infantiles hasta encontrarse con el milagro de las palabras completas, que leían en el "Catón" o en la "Cartilla". Entrar en ese mundo luminoso tenía algo de segundo nacimiento. Cuando el maestro lo disponía, un coro de finas voces repetía letras y palabras que ya fluían con seguridad y contento, siguiendo el movimiento del puntero que las señalaba sobre un cartón colgado de la pared. Cuando, ya en sus casas, los padres querían tomarles la lección a sus hijos y comprobar los progresos hechos en la escuela, al "a-e-i-o-u" que recitaban los pequeños, los padres, bromeando, añadían "Borriquito como tú". Y les daban un beso para que no se enfadaran.
1931 - Alumnos de Don Dimas. Escuelas del Descubierto
Fuente principal: Libro "Paseos de placer por Villarrubia" - Manuel Fernández Nieto
En el mes de julio de 1960, el boletín informativo "Provincia", publicaba en las páginas 23 a 26 de su número 27, una extensa y detallada reseña dedicada a nuestra Villarrubia de Santiago de esos años y su historia.
Es por ello que veo interesante incluir el texto dentro del bloque "Bibliografía, textos y referencias" de este blog.
DATOS GENERALES
Municipio y villa, situado en la Meseta de Ocaña, a cuyo partido judicial corresponde. Limita al Norte, con los términos municipales de Colmenar de Oreja y Villarejo de Salvanés, cuyo punto divisorio se conoce con el nombre de “Pocillo Villa ”; al Este, con el de Santa Cruz de la Zarza; al Sur, con los de Villatobas y Ocaña, y al Oeste, con los de Noblejas y Colmenar de Oreja, siendo su punto divisorio el llamado “ Barranco del Infierno”.
La configuración de sus tierras es llana; la propia Meseta, con ligeras elevaciones en la parte septentrional. A una distancia de 7 kilómetros cruza el término municipal en su parte Norte el río Tajo, sin otros accidentes hidrográficos dignos de mención. Su altura sobre el nivel del mar es de 751 metros y su clima extremo. Dista 68 kilómetros de Madrid, 70 kilómetros de Toledo y 12 kilómetro de Ocaña.
Municipio clasificado en segunda categoría, cuyo Ayuntamiento lo integran el Alcalde-Presidente, nueve Concejales, Secretario, cuatro empleados administrativos y seis subalternos. Existe Juzgado de Paz, Puesto de la Guardia Civil y Jefatura de F. E. T. y de las J. O. N. S., con sus distintos servicios; así como la Hermandad Sindical del Campo. En el orden higiénico-sanitario, su dotación es como sigue: Dos Médicos, dos Practicantes, una Matrona, un Inspector Veterinario y una farmacia. La múltiple distribución de la propiedad es su principal característica. Basta con decir que existen 1.578 contribuyentes por el concepto de riqueza rústica. Predomina en su mayoría la clase media autónoma, con un censo de trabajadores asalariados de 257 obreros agrícolas, 147 en trabajos industriales, 9 del comercio y 30 trabajadores de la construcción.
Vista panorámica
HISTORIA
Remóntase el origen de esta laboriosa villa a la existencia con anterioridad al año 1180, del nombrado Castillo de Tormón y de las Encomiendas tituladas de Valdajos, Biedma, Villoría y Villafandín (hoy Villandín), que dieron a la Orden de Santiago D. Lope de Varea y su esposa D.ª Sancha Pérez de Azagra, hija ésta de D. Pedro Ruiz de Azagra, señor que fue de Albarracín en 1173, de las que fueron Comendadoras la esposa e hija de D. Lope de Varea, por los días de su vida, en razón al dominio que sobre aquéllas mantenían antes de la fundación de la referida Orden, bien por haberlas conquistado a su costa o por haber sido heredadas de sus ascendientes.
Data la primera población de Villarrubia del año 1207, al reagruparse, tras la conquista de España por los moros, los restos de sus primitivas Encomiendas, de la que fue fundador el Gran Maestre de la Orden de Santiago D. Fernán González de Marañón, quien la pobló en unión de veinticinco cristianos viejos, reinando en Castilla D. Alfonso VIII el de Las Navas.
Escasas son las huellas que existen en la actualidad de los primitivos términos y poblados, cuyos vestigios de población testimonian, no muy remotamente, diversas memorias y documentos, entre éstos la iglesia de Villoría, en que se veneraba la imagen del Santísimo Cristo de la Fe, también llamado de Villoría, trasladada a la iglesia parroquial de Villarrubia en unión de la pila bautismal, objeto de saqueo y destrucción en la dominación marxista de 1936.
Del antiguo castillo de Tormón, en que tuvo lugar la milagrosa aparición de la Santísima Virgen, subsiste invariable el primitivo lugar de su emplazamiento, cuya explanada se asemeja a antigua plaza de armas, su configuración y escarpado, en donde existe actualmente el santuario de Nuestra Señora. Referido castillo de Tormón era de construcción árabe y constituía con los castillos de Oreja y Ocaña, con los que se encontraba alineado, la primera línea de defensa de la ciudad de Toledo en la época de la dominación mora.
Destaca entre los hechos históricos de la villa el acaecido el 24 de Septiembre de 1606, del siguiente tenor: Abrigado por las tropas del ejército del Archiduque de Austria el propósito de asaltar e incendiar a Villarrubia, dirigiase a tal fin una columna de 6.000 hombres mandada por Gallobay, procedente de Colmenar; más al llegar al lugar conocido per Sotillo de la Barca y dar vista, al titulado Castillo de Tormón, supusieron éste como una fortaleza inexpugnable, guarnecida de cañones y soldados, lo que motivó el desistir de su empeño, volviendo a Colmenar, cuando en realidad los únicos pobladores eran el santero y su familia, encargados del cuidado y atención del santuario, salvándose Villarrubia de la ruina y de la desolación, merced a la milagrosa intercesión de la Reina del Cielo. Por haber sucedido tales hechos el día de San Bartolomé, cuyo título adoptó la Parroquia, fue declarado día de ayuno y de extraordinaria festividad, sacándose en procesión una preciosa reliquia del Santo que dio a esta villa la Emperatriz de Alemania y Reina de Hungría D.ª María de Austria, hija de Carlos V y hermana de nuestro católico Monarca Felipe II, cuando después de la muerte de Maximiliano II se volvió a España con su venerable hija D.ª Margarita de la Cruz, a fines del siglo XVI, poseyéndola por real donación guardábanse como días de ayuno, establecidos por voto de la villa, la fiesta de San Sebastián por los beneficios oben dos con motivo de graves epidemias surgidas entre estas la de la pestilencia, y la de San Gregorio Nacianceno, por el favor dispensado en ocasión de grandes plagas de gusanos en las plantaciones de viñedo.
PERSONALES NOTABLES
Destácase de entre todos los hijos de Villarrubia el llamado Francisco Guerra, valiente y heroico soldado tanto por agua como por tierra, distinguido notablemente en la conquista de América, al que Su Majestad el Emperador Carlos V distinguió con toda clase de privilegios, tratándole muy familiarmente.
Son numerosas las familias que se citan como hidalgas y nobilísimas, tales como los Quiñones, Quijanos, Benavente, Pérez, Guzmán, Mudarra, Calderón, Castellar y Romeros, que tuvieron una destacada actuación en la conquista del Perú, cuya mayoría disfrutaban especiales privilegios y distinciones otorgadas a su favor por los Reyes Católicos.
El Reverendísimo P. M. Fray Baltasar Quiñones de Benavente, nacido en Noblejas y criado en Villarrubia, ascendido al Generalato de la Sagrada Orden de Predicadores, con admiración de Roma, en el siglo XVI, a la edad de cuarenta y cuatro años.
Uno de los pertenecientes a la familia de los Quijanos creó e instituyó la piadosa fundación de los Cuatro Maestrazgos, que dotó para estudiantes pobres en las cuatro Universidades de Castilla.
El R. M. Fray Antonio Gaspar García-Bermejo y Sánchez-Villalba, religioso Trinitario Descalzo, de excelentes y colmadas cualidades y virtudes, acompañante del Beato Simón de Rojas en sus empresas de apostolado y misiones de espiritualidad.
D. Calixto Zamorano Rodríguez, Caballero laureado de la Real y Militar Orden de San Fernando, por su destacada actuación en la guerra carlista.
Vista exterior de la Iglesia Parroquial
EDIFICIOS NOTABLES Y OBRAS DE ARTE
Su iglesia parroquial, muy amplia, cuya construcción data del siglo XIV, si bien construida en su mayor parte en el siglo XV; de estilo herreriano, con retablo mayor de madera tallada en oro, destruido en parte durante la revolución marxísta en 1936 y hoy reconstruido.
El santuario de Nuestra Señora del Castellar, Patrona de la villa, distante cinco kilómetros, a orillas del Tajo, en el macizo rocoso donde existen las minas de sulfato sódico. Es el antiguo castillo de Tormón, que dieron a la Orden de Santiago los Comendadores de ésta, fundadores de la villa.
Cruz en piedra, dedicada a los mártires de la Cruzada de Liberación 1936-1939.
Urna del monumento, de plata blanca, rematada por cuatro serafines y una estatua de la fe de 0,92 m. de alta, hecha en 1734 por el platero toledano Juan Antonio Domínguez.
FIESTAS Y COSTUMBRES POPULARES
Las costumbres, carácter y trajes de esta población corresponden a las propias de Castilla la Nueva. Ocurre lo propio respecto a sus cantos y bailes, pudiéndose citar como típico entre éstos la llamada “jota castellana” .Los “mayos”, con sus rondallas al iniciarse el mes de este nombre, merecen mención destacada por su peculiar tipismo y arraigado tradición.
El culto a Nuestra Señora del Castellar, cuya imagen se venera en el santuario de su nombre, situado a orillas del Tajo, sobre una cima rocosa cortada verticalmente hasta el cauce del río, cuyo subsuelo encierra grandes depósitos de sal, data probablemente del año 1207. Debe su origen, según la autorizada versión del padre González Frías, a haber sido encontrada dicha imagen en una de las habitaciones del antiguo castillo de Tormón, formidable atalaya sobre el Tajo, que fue mandado edificar en el año 1173 por don Lope de Varea y su esposa D.ª Sancha de Azagra, fundadores también de Villarrubia de Santiago, Villa Biezma, Villa Fandín, Villoria y San Bartolomé, de las que sólo perdura la primera, quedando restos de las demás y castillo. Otra versión popular afirma que la Virgen se apareció a un pastorcillo que subió a la roca atraído por hermosas atochas de esparto; una vez hubo dado cuenta a sus familiares y vecinos de su hallazgo, comprobaron todos la veracidad del hecho y en solemne procesión trasladaron la imagen a la iglesia parroquial, colocándola en lugar preferente y nombrándola excelsa Patrona del pueblo, y dice la versión tradicional que al día siguiente desapareció misteriosamente la imagen, y ante el asombro del vecindario fue encontrada nuevamente en la cima rocosa; tres veces ocurrió el mismo hecho, y en vista de ello, entre todos los vecinos se construyó el santuario hoy existente, empresa ardua en extremo, dado lo agreste del lugar. Son numerosos los hechos milagrosos que de tan venerada imagen se cuentan, y entre los más modernos se citan la lluvia, beneficiosa para el campo casi perdido, que se produjo en el 1868, después de fervorosas rogativas. Otro hecho similar ocurrió en el año 1920, en el mes de mayo. Ante la ruina total del pueblo por la sequía permanente, se acordó traer procesionalmente a la imagen desde su santuario a la Parroquia, y una vez llegada la procesión a la plaza principal de la villa se desencadenó, ante el asombro general, un formidable aguacero, que aceleró la entrada de la Virgen en el templo. En el año 1936, cuando las hordas rojas asolaron el pueblo, destruyendo, casi totalmente la iglesia parroquial y todas sus imágenes, también desmantelaron el santuario del Castellar, profanando la sagrada imagen de la Virgen, rompiéndola en numerosos trozos y quemándolos con bárbara furia; al día siguiente del hecho, un vecino que iba a sus faenas agrícolas se acercó por curiosidad al lugar donde estaban los restos calcinados de la imagen, y al removerlos vio que uno de ellos estaba sin quemar, y, recogiéndolo, observó era la cara de la imagen, que se encontraba intacta; la guardó, y una vez en el pueblo se la entregó a su madre, persona muy devota de la Virgen, que la escondió en su domicilio, y una vez liberado el pueblo se entregó, habiendo sido posible la reconstrucción de la imagen casi perfecta, pues se venera vestida.
Nuestra Señora del Castellar, Patrona e Villarrubia
POBLACIÓN
Según el censo en 31 de diciembre de 1957, su población es de 4.090 habitantes, de los cuales 1.996 son varones y 2.094 mujeres, a su vez clasificados en esta forma: Cabezas de familia, 1.106 varones y 244 mujeres. Vecinos, 223 varones y 219 mujeres. Domiciliados, 667 varones y 1.631 mujeres. Hubo en el expresado año 75 nacimientos, 51 matrimonios y 40 defunciones. La densidad de la población es de 26 habitantes por kilómetro cuadrado.
RELIEVE, AGRICULTURA Y GANADERIA
Pueblo eminentemente agrícola, cuyos cultivos característicos son los cereales, viñedo y olivar, si bien es de destacar el incremento que, en virtud de las realizaciones de regadío, se ha dado a los cultivos propios de éste, entre los que predominan la remolacha azucarera, alfalfa y maíz. La producción agrícola anual, normalmente, arroja las siguientes cifras: 2.800.000 kilogramos de trigo, 2.200.000 de cebada, 40.000 de avena, 16.200 de centeno, 4.500.000 de uva, 400.000 de aceituna, 73.800 de garbanzos, 15.000 de judías, 200.000 de patatas, 6.000 toneladas de remolacha.
La ganadería, de menor importancia., constituye con la agricultura su principal riqueza, radicante en sus especies de ganado lanar y cabrío, con un total de 3.000 cabezas del primero y 600 del último. Existe escaso número de animales vacunos, importándose, salvo pocas excepciones, el ganado de cerda, dedicado casi en su totalidad al consumo familiar.
Su extensión superficial es de 15.560 kilómetros cuadrados, equivalentes a 15.560 hectáreas, distribuidas en la forma siguiente: Edificaciones, 510 hectáreas; regadío, 860 hectáreas; secano, 8.320 hectáreas; alamedas, encinar, etc., 105 hectáreas; pastos. 5.578 hectáreas; yermo, 187 hectáreas. La extensión dedicada al cultivo comprende las siguientes: 335 hectáreas de olivar, 2.295 de viñedo y 6.550 de cereales, leguminosas, remolacha, etcétera. Se halla dividido el término municipal en 93 polígonos, con un total de 24.983 parcelas. Tiene 1.447 edificios de buen aspecto urbanístico.
COMUNICACIONES
Cruzan el casco urbano de la población dos carreteras: la de Chinchón a Madridejos, que enlaza en Villatobas con la general de Albacete, y la de Ocaña a Tarancón, enlazando en ambos puntos con las generales de Madrid a Andalucía y a Valencia, respectivamente. Está actualmente en construcción el camino vecinal de Villarrubia a enlazar con el que va desde Santa Cruz de la Zarza a Villamanrique de Tajo.
Tiene Estación férrea a dos kilómetros de distancia, en la línea directa de Madrid-Valencia, con empalme en Aranjuez para Toledo y líneas del Sur. Punto de origen de la línea de autobuses de la Empresa A. I. S. A. a Toledo, y punto de escala en la de Madrid-Tomelloso.
Instalaciones de las minas de sulfato
Al fondo el santuario de Nuestra Señora del Castellar
INDUSTRIA, COMERCIO Y ARTESANIA
Las minas del Castellar toman el nombre del santuario de Nuestra Señora, la Santísima Virgen del Castellar, por estar enclavadas debajo del mismo. Geológicamente pertenecen al mioceno lacustre, o sea, depósitos lagunares de la meseta, correspondiente a la época terciaria. Su estructura es de tipo montaña o socavón de unos 1.000 metros de profundidad, y debido a la buena consistencia de sus techos no precisa apenas entibación de madera. La boca-mina está en la margen izquierda del río Tajo, que discurre por estos parajes y que hace que a lo largo de su cauce el paisaje sea encantador. Su explotación está basada en el beneficio de la thenardita, que es un sulfato sódico anhidro, el cual se presenta en color blanco y azul, siendo este último color el de mayor pureza. Este mineral debe su nombre al Ingeniero francés Thenard, que fue quien lo descubrió. Debido a la gran resistencia que ofrece al ser arrancado es necesario el empleo de explosivos. Los tres componentes de este nivel salino: thenardita, sal y yeso, se hallan dispuestos en orden inverso al que le corresponde, según su grado de solubilidad correspondiente, encontrándose los yesos en la parte superior y la sal.
Dedicados a espectáculos públicos, funcionan dos salas de cine de decorosa instalación y un salón de baile acondicionado adecuadamente.
Música: "Cerca de las estrellas" - Los Pekenikes - 1968
Os puedo asegurar que de ninguna manera, aquel mes de abril de 2013, momento en que empecé a recopilar la rica y maravillosa información histórica de Villarrubia, imaginaba la acogida que a todos los niveles iba a tener.
Esta semana este blog ha superado las 100.000 visualizaciones.
Por supuesto, quiero agradeceros todas vuestras visitas y principalmente a todos los que tanto a través de los propios comentarios del blog, como otras muchas maneras os habéis dirigido a mí para comentar, solicitar, rectificar, agradecer o aportarme información. ¡Gracias por estar ahí!
Como muchos de vosotros sabéis, este blog fue el primero de los 5 que gestiono actualmente y que han sido la causa de inesperadas experiencias en mi vida, como fue la edición de libro "Villarrubia de Santiago, Historia y Futuro" que vio la luz en diciembre de 2018, o mi entrevista en la publicación "La revista de Valdemoro", de este mes de junio de 2021.
Espero que os siga gustando la lectura de la distinta información que vaya añadiendo. Como ya he indicado en distintas ocasiones, mi principal intención, desde un principio, es dejar al alcance de todos la información que tenga posibilidad de ir reuniendo, con opción de mostrar y dar valor a las costumbres, personajes, sucesos, arquitectura….. y la inmensa y espectacular información histórica de nuestro pueblo.
El origen de la información recogida es diverso: textos e imágenes extraídos de los libros de fiestas patronales, libros con referencias al municipio, internet, etc, siendo el resultado de algunos artículos una unión o suma de información de distintas fuentes, siendo mi mayor entretenimiento, la búsqueda y localizar referencias a la Villa.
Insisto de nuevo en que mi intención y objetivo, no es otro que abrir los ojos y despertar la necesidad de mantener no solo los recuerdos, sino poner todo el interés y todos los medios posibles en mantener y cuidar toda la herencia histórica, ya sea monumental, bibliográfica, material, etc, utilizando todos los medios a nuestro alcance para su preservado y restauración.
Son hasta ahora 152 los artículos contenidos y que podéis localizar a través del índice. Sigo recomendando el visualizar el blog en modo PC, para poder disponer tanto de dicho índice, como del audio insertado en la mayoría de los textos.
Aquí, en Villarrubia de Santiago me reconocen como El Chiclanero.”
Esas son las palabras que dejó anotadas en las redes sociales. En su rincón, "El Rincón del Chiclanero" compartió sus escritos, vídeos, aficiones y dejó también huella de su personalidad, y una vez más, su gran cariño y devoción por su pueblo y su patrona.
Ese niño, que de pequeño, con unos diez añitos, vendía gaseosas en un cubo en los alrededores de "juego pelota", lugar donde, como dice el nombre, se jugaba a la pelota con las manos en un frontón (fachada que daba a la puerta del matadero y próximo se encontraba el salón y cine).
Como persona, siempre destacaba por su trato atento, cariño hacia los demás y el recíprocamente recibido, mas una fácil relación interpersonal.
Fue continuo colaborador en el municipio, tanto por sus escritos y poesías, que muy a menudo eran incluidas en el libro de fiestas patronales, como por su canto en Mayos y Semana Santa. Era gran devoto de nuestra Virgen del Castellar y difícilmente se perdía una misa de domingo.
Creador, con motivo de la semana cultural del año 1996, del listado de motes que incluí en este blog hace ya varios años, dentro del artículo "El mote y el apodo en Villarrubia", por cierto, aunque él era "chiclanero", su padre fue "modorro".
Poesía dedicada a la Iglesia del pueblo tras su última e integral reforma.
(Las firmas que se aprecian al pie, son de los obreros que realizaron los trabajos)
El pasado 19 de diciembre de 2020 Jesús cumplía los 88 años, pero recién comenzado el año 2021, el 4 de enero, nos dejó. Aún así, os puedo asegurar que mi mente no lo acepta; en Los Mayos no le pudimos ver, pero nos acompañó y estoy deseando abrir el próximo libro de fiestas para leer su nueva poesía. Estoy seguro que a vosotros os pasará lo mismo.
Al poco de su fallecimiento, leí unas frases que me tomo la libertad de utilizar y repetir, ya que perfectamente serían unas palabras o pensamientos que emanaron de igual forma desde dentro de todos nosotros:
“Una persona encantadora, de esas que dejan huella por donde pasan, con un gran corazón.”
"Seguro que allá donde estés seguirás haciendo felices a los que te rodean, como lo has hecho durante toda una vida en tu querido pueblo, con tus mayos y tus maravillosas poesías. En Villarrubia siempre te recordaremos”
Y como no, incluir también las bonitas palabras en respuesta de agradecimiento de su nieta María Roldán Clara
“Que orgullosa me siento de mi abuelo; siempre comprometido con su pueblo, con las tradiciones: mayos, saetas...sus poesías a todos los villarrubieros. Un hombre que se llevaba bien con todo el mundo, dispuesto a ayudar, a colaborar, a cualquier persona que le preguntes tiene una palabra bonita y un recuerdo maravilloso de el porque ante todo eras buena persona, todo corazón. Y como no tu devoción por tu querida virgen del Castellar, que te tendrá en el cielo en un lugar privilegiado porque es lo que te mereces.
Gracias a todos los villarrubieros por los mensajes y muestras de cariño a toda mi familia. Estoy segura que allá donde esté está feliz leyendo tantas palabras bonitas de tanta gente, sus vecinos y amigos. Gracias de verdad!”
Si caminamos desde el municipio dirección este, a menos de cuatro kilómetros nos encontraremos con los barrancos que vierten hacia el río Tajo y podremos llegar hasta la Fuente Vieja, que coge las aguas del arroyo que lleva su nombre. Un poco más adelante nos encontraremos con el paraje conocido como Peñuela. Éste discurre por el barranco del Pozuelo. Tras subir del barranco, cruzaremos el camino de Villarrubia de Santiago a Santa Cruz de la Zarza y continuaremos hacia el suroeste hasta que podamos caminar a la vera del arroyo de Fuente Nueva, rodeados de la vegetación típica de ribera. El camino nos llevará hasta la Fuente Nueva.
Tanto la Fuente Vieja como a Fuente Nueva son del siglo XVIII, de estilo románico, aunque algunos historiadores estiman que la primera de ellas data entre los siglos XII-XIII, en base a los casi ocho siglos de permanencia árabe en nuestra península. Muchas veces sus ejércitos pisaron estas tierras, y en ellas dejaron sus huellas de destrucción unas veces y de cultura otras. No sería difícil descubrir vestigios musulmanes en la Fuente Vieja.
Fuente Nueva, años 50 del siglo XX
Ambas tuvieron gran importancia en la vida económica y social del pueblo como fuentes de agua potable y lavadero. Aun teniendo constancia en 1576 de la existencia de los manantiales, llama la atención que Felipe II en sus Relaciones sobre Villarrubia no las nombrara:
"Tiene esta dicha villa dos fuentes de donde bebe, a cuarto de legua poco menos del pueblo, que la una se llama de Valzahurro y la otra del Chozano, ademas de esto hay otros tres pozos junto al pueblo de que tambien beben algunos vecinos y otros dos pilares de agua salobre para los ganados, ansimismo junto al pueblo. Van a moler los vecinos de esta villa a las dichas aceñas y otras moliendas que hay cerca del dicho rio Tajo."
Pero no fue hasta finales del siglo XIX cuando se construyó la estructura de arcadas existente en la actualidad, tanto de la Fuente Nueva como de la Fuente Vieja. La estructura de la Fuente Nueva consta de un pilón de grandes dimensiones donde las vecinas generalmente acudían a lavar la ropa. En el año 1926 se realizaron las obras de casa de máquinas y el montaje de un equipo de bombeo para suministrar al municipio de agua corriente, estando en funcionamiento hasta principio del siglo XXI, momento en el que se realizó la última restauración de la zona y se quitó toda esa infraestructura, dejando el entorno como está actualmente.
Pero Fuente Vieja y Fuente Nueva no eran los únicos manantiales con los que se abastecía el pueblo, también se utilizaba agua del Pozuelo y la Hontanilla. Los distintos manantiales estaban clasificados por sus supuestas cualidades sanitarias. Por ejemplo, se decía que el agua de la Fuente Vieja era medicinal, pues era muy buena para las personas enfermas del estómago, hígado y riñones, pero ojo no se podía guisar con ella, la comida no salía «en condiciones». El agua de la Fuente Nueva, era un agua que de «buena» tenía poco, por la gran cantidad de cal que contenía. Eso sí, las mujeres aprovechaban para lavar las ropas en su hermoso lavadero tendiendo luego sus prendas en las carrascas, de modo que cuando volvían al pueblo las ropas venían lavadas y secas. El agua del Pozuelo, era muy buena para los garbanzos (para cocina en general) y lavarse el pelo, pero al contrario que el anterior se creía que esta agua hacía daño a las «tripas», era demasiado «fina». También estaba la de la Hontanilla que era la más apreciada, porque esta agua sí que valía para todos los menesteres de la casa. Del control de estas aguas se encargaba el «tío Foro».
Del Pozuelo y el Pocito los Yeseros traía agua la tía Teodora «La martinita», que además era capaz de buscar y rebuscar setas, espárragos etc., pues en esta materia no había quien la ganara. A la tía Teodora, la venía de familia el oficio de aguadora, ya que su abuelo Ángel también era antiguo en este oficio. Este hombre traía el agua de la Fuente Vieja, llenaba sus cántaros con un pucherito para no tenerlos que bajar del borrico.
Fuente Nueva Fuente Vieja
En la primera década de este siglo XXI, Villarrubia de Santiago consiguió que ambas fuentes recuperaran parte de su esplendor gracias a unos importantes trabajos de restauración y unas obras de incluían el acondicionamiento del propio surtidor y la adaptación y arreglo del camino que lleva a las Fuentes y recorre su entorno, consiguiendo con ello poner en valor este paraje y recuperando uno de los espacios naturales más característicos del municipio.
"Villarrubia de Santiago ha recuperado el paraje de la Fuente Nueva, uno de los espacios naturales más característicos de su núcleo urbano, tras finalizar las obras de acondicionamiento del propio surtidor y de su entorno inmediato. Las obras han supuesto una inversión total de 68.973,55 euros, de los que 17.064,10 euros han sido desembolsados por el Ayuntamiento, y el resto, 51.909,45 euros, por la Asociación Don Quijote, de los fondos del Leader Plus." ABC-2007
La adaptación tenía como objetivo crear un paseo o vía verde que uniera el pueblo con la Fuente Nueva, una ruta que tradicionalmente ha venido siendo usada por los villarrubieros, como lugar de esparcimiento y recreo, para hacer deporte o para llegar hasta este bonito paraje natural y disfrutar de un día de campo.
En Villarrubia de Santiago, es tradición organizar y disfrutar de una romería en el campo celebrando el día de San Marcos, teniendo como lugares principales de disfrute las alamedas existentes junto a ambas fuentes y sus alrededores. Todo villarrubiero, grande o pequeño, celebra el día y el siguiente, "San Marquitos", yendo a comer a los parajes de las Fuentes, la Peñuela o las Huertas, con todo lo necesario, en compañía de familiares o amigos.
En la actualidad, un grupo cultural de la localidad, adoptó el nombre “Asociación de mujeres Fuente Nueva”, como nombre de su asociación.
Con sus galerías subterráneas, sus grandes caños de agua, sus cuatro arcos de medio punto y lavaderos, recrean un espacio único en la comarca. Si a ello sumamos el conjunto del entorno natural, rodeados de encinas, chopos, higueras, almendros, fresnos o el aromático tomillo entre otra mucha más variedad de flora y donde nos podremos encontrar con palomas torcaces, abejarucos, abubillas e incluso algún zorro o jabalí entre su fauna.
En marzo de 2021, el "Paseo por las Fuentes", ha sido incluido dentro de la red de senderos de la provincia de Toledo, la cual cuenta con 28 recorridos homologados por la Diputación y Federación de Deportes de Montaña de Castilla-La Mancha (FDMCM).
Esta red reúne sitios de interés desde el punto de vista natural, paisajístico, de flora y fauna, diversidad de ambientes agrícolas, ganaderos o forestales, etnográficos o históricos. Se caracterizan por su sentido circular, con origen y fin en el mismo punto, y por los centros de interés localizados a lo largo del recorrido.
El sendero es auto guiado, mediante balizas y carteles interpretativos que ayudan al usuario a conocer los aspectos más importantes del recorrido.
Senderos de Toledo es un proyecto de la Diputación de Toledo para apoyar a las localidades en la creación de senderos señalizados y publicación de herramientas de documentación y divulgación, como complemento para el desarrollo local y la divulgación del patrimonio cultural, histórico y medioambiental.
Si bien conocer la historia de nuestro pueblo o comarca es una tarea compleja, hay herramientas que ayudan a comprender cómo se ha desarrollado a lo largo de los años. Es por ello que, desde hacía tiempo me parecía interesante incluir en este blog un apartado especial de mapas, con referencia a Villarrubia de Santiago y su comarca, el cual ubicaré dentro del índice "Galería", de este blog.
Los mapas son excelentes métodos para profundizar aunque sea superficialmente en cómo ha cambiado un territorio a lo largo del tiempo. Repasan acontecimientos y los cambios territoriales de un lugar concreto. Las posesiones territoriales cambiaban de forma lenta pero inexorable, encontrando más detalle en la historia de cada territorio de la que solemos asumir de forma general.
Nuestro territorio, poblado en tiempos prehistóricos y posteriormente por íberos, romanos y árabes, toma su verdadera dimensión histórica en la Edad Media.
Para Villarrubia de Santiago, podremos comprobar sus cambios de apellidos en el paso del tiempo. Villa rubia, Villa ruvia, Vila rubia, Villarrubia de la Calzada, Villarrubia de Uclés, Villarrubia de Ocaña......
"La simplicidad de la lógica actúa a lo largo de los siglos, y al color de la tierra, que está a la vista, se le añade el sonoro nombre de la Orden a la que, como encomienda, pertenece Villarrubia."
Es evidente la confusión que reinó con el nombre en el momento de su fundación, incluso con la ortografía, hasta llegar a fijarse el definitivo Villarrubia de Santiago, apellido Santiago dado en el 1204, por los maestres de la Orden de Caballería de Santiago, con sede en Uclés. Sin embargo, en la Carta Puebla, fechada en el 1207, es decir, tres años después, esos maestres de la Orden de Santiago, o sus sucesores, hablan de Villarrubia de la Calzada. (en base a que el término municipal lo atravesaba una calzada romana)
El azaroso recorrido del nombre de Villarrubia de Santiago a lo largo de su historia, pasó por otro trance de confusión, al ser utilizado el de Villarrubia de Ocaña. Así figura en el Real Monasterio de San Zoilo, en Carrión de los Condes (Palencia), al referirse al lugar de nacimiento del que fue su abad, el ilustre villarrubiero Diego Sánchez Maldonado.
También interesa anotar la denominación Villarrubia de Uclés, nombre utilizado por la encomienda de Uclés y cuyo texto parcial incluí en su día en el capítulo "La Encomienda, el Priorato y la Villa de Uclés en la Edad Media (1174-1310)" "......Villarrubia, llamada en el siglo XVI Villarrubia de Uclés, está situada en el borde más septentrional de la Mancha, entre Santa Cruz de la Zarza, Villatobas, Ocaña y Colmenar de Oreja. Biezma y Villandín forman en la actualidad parte de su término; el primero de ellos poseía en el siglo XII un castillo, el segundo, situado a ambas márgenes del Tajo, se lo había anexionado parcialmente la encomienda de Uclés en 1185."
Villoria, Viedma, Villarrubia - Provincia de Castilla
Pueblos antiguos en la zona de Toledo (1200-1351)
Cierro texto de este artículo con una corta descripción geográfica, tras la cual iré añadiendo en este artículo los distintos mapas históricos en que esté ubicada o relacionada nuestra villa rubia.
"Villarrubia de Santiago se localiza en la Mesa o meseta de Ocaña, al noreste de la provincia de Toledo, limitando con la de Madrid. Su término está a caballo del Tajo, aunque la mayor parte se sitúa al sur de este río.
Limita al Norte con los términos municipales de Colmenar de Oreja y Villarejo de Salvanes, cuyo punto divisorio se conoce con el nombre de "Pocillo Villa"; al Este con el de Santa Cruz de la Zarza; al Sur con los de Villatobas y Ocaña y al Oeste con los de Noblejas y Colmenar de Oreja, siendo su punto divisorio el llamado "Barranco del Infierno".
La configuración de sus tierras es llana, la propia de la Meseta, con ligeras elevaciones en la parte septentrional.
El río Tajo describe al paso por nuestro término varios bucles que forman verdaderos meandros. Los afluentes que le llegan por el norte son: Arroyo de las Antiñuelas, de Balserón, de la Cañada de los Charquillos. Por el sur afluyen los arroyos de la Victoria, de Valdejuelos, del Alamo, de Barantolín, de Valdevillarrubia al que llegan el Barranco de Valdelaguía, el arroyo de las Calderuelas.
El Tajo se salva por puentes de los que hay dos referencias a Puente de Villarrubia, también hay una Casa de la Barca, testimonio del empleo de este medio para cruzarle."
Pueblos del Reino de Toledo,
según las "Relaciones Topográficas" (Siglo XVI)
Pueblos de ordenes militares y de señorío eclesiástico del Reino de Toledo,
según las "Relaciones Topográficas" (Siglo XVI)
Despoblados del Reino de Toledo,
según la "Relaciones Topográficas" (Siglo XVI)
Villa Rubia de Occaña
Lám. V. Mapa de Portocarrero: "Toletum Hispaniae urbis urbs".
Año 1602 (B.N. Mapas, M-10-V, Castilla)
Castilla la Nueva - año 1606 - Villa ruvia - editado en latín. De la colección cartográfica de las regiones de España, Villarrubia de Santiago aún era representada en esta cartografía solo como Villa ruvia. Llama la atención la localización de nuestro municipio; al este de Santa Cruz y al sur de Tarancón. Otros detalles de este plano es que Chinchón figura en la orilla del rio Tajuña, Perales estaba lejos del Tajuña y Fuentidueña era Puenta Duena.
Castilla la Nueva - año 1606 - Villa ruvia - editado en los Países Bajos
Utriusque Castiliae nova descriptio
1635 - Guiljelmum et Iohannem Blaeu (Ámsterdam)
"Villa Rabea"
Mapa grabado en plancha de cobre de 1715 - Villa Rubia Procede de la obra, Les Delices de L’Espagne et du Portugal
Pierre Van der Aa.
Coloreado a mano.
Villa rubia - Castilla la Nueva, según memorias de Rodrigo Méndez Silva
Autor: Tomás López de Vargas Machuca (1730-1802)
Provincia de Toledo - 1768. Partidos de Toledo, Alcalá, Ocaña, Talavera y Alcázar de San Juan
Por el geógrafo Tomás López. Pensionista de S.M., de la Academia de San Fernando
Procedente de la Cartoteca Rafael Mas y el Servicio de Cartografía de la Universidad Autónoma de Madrid.
Las provincias de Madrid, Toledo y La Mancha,
según las memorias del Sr. T. López,
por F.L. Gusfefeld.
En Núremberg,
en casa de los herederos de Hommann,
en el año 1781.
Villarrubia de Ocaña - Mapa del Partido de Ocaña,
Tomás López, 1784.
Mapa de las provincias de Toledo, Madrid, Cuenca y Guadalajara
y parte de las de Extremadura, Ávila, Segovia, Teruel, Murcia y La Mancha
de autor desconocido, y publicado en un libro francés en el año 1800.
Está formado por dos hojas identificadas como “Nº 113 Centre” y “Nº 91 F[eui]lle du Centre].
Mapa de la Provincia de Toledo del año 1836
Mapa de la provincia de Toledo, parte de Castilla la Nueva,
grabado por R. Alabern y E. Mabon, en 1847. Identificado como Atlas Estadístico.- Cuadro XXXXIV y Castilla la Nueva Nº 5. En su reverso contiene un Cuadro de la geografía y estadística de la provincia de Toledo
Villarrubia - 1852
Real observatorio de Madrid (ROM)
Exposición - Instituto Geográfico Nacional
Provincia de Toledo
parte de Castilla la Nueva
R. Alabern y E. Mabon
1853
Villarrubia de Santiago, 1872
Istituto Geográfico y Estadístico
Trabajos Topográficos - Hoja 1
Villarrubia de Santiago, 1872
Instituto Geográfico y Estadístico
Trabajos Topográficos - Hoja 2
Término municipal de Villarrubia de Santiago - Zona 1
Instituto Geográfico y Estadístico - 1880
Término municipal de Villarrubia de Santiago - Zona 2, 1ª parte
Instituto Geográfico y Estadístico - 1880
Término municipal de Villarrubia de Santiago - Zona 2, 2ª parte
Instituto Geográfico y Estadístico - 1880
Término municipal de Villarrubia de Santiago - Zona 3
Instituto Geográfico y Estadístico - 1880
Término municipal de Villarrubia de Santiago - Zona 4
Instituto Geográfico y Estadístico - 1880
Villarrubia de Santiago 1886
Provincia de Toledo - Castilla la Nueva
Rubio, Grilo y Vitturi
España eclesiástica. Provincia de Toledo
Francisco Atienza y Cobos
1889
Termino de Villarrubia de Santiago, 1944 - Zona 1ª
Instituto Geográfico y Catastral
Trabajos Topográficos
Termino de Villarrubia de Santiago, 1951 - Zona 2ª
Instituto Geográfico y Catastral
Trabajos Topográficos
El Castellar
Mapa Topográfico Nacional. Hoja nº 606.
Música: Händel - 12 Concerti Grossi, Op.6 | The Academy of Ancient Music