Cada año, el último domingo del mes de agosto tenía lugar la venta del Libro de las Fiestas Patronales, aunque en los últimos años esta fecha ha sufrido algún cambio. Cada año, este ya típico acto, da el "pistoletazo" de salida para esas sensaciones que se generan y afloran cuando se acercan los tan esperados días.
Reina y Damas de fiestas, distribuidas en diferentes plazas y calles del pueblo, reparten desde su mesas los libros a cambio de una simbólica cantidad económica que servirá para ayudar sobre los costes derivados de las distintas celebraciones.
Hoy por ejemplo, quizás ya estaríamos hojeando y leyendo el libro correspondiente a este año 2020, pero debido a un virus, de cuyo nombre no quiero acordarme, el pueblo de Villarrubia de Santiago, al igual que un gran número de personas que en esos días visitan la localidad durante el mes de septiembre, vamos a sufrir un vacío difícil de explicar y suplir.
El primer Libro de Fiestas salió a la luz en el año 1929. Sus páginas ya las incluí hace tiempo y están contenidas en el artículo "Las Fiestas - Orígenes y tradiciones".
A partir de este año, solamente los años de 1936 a 1941 no hubo ni libros ni celebraciones, que a cambio, sí existió e implicó destrucción, muerte y desolación entre muchas cosas más.
Este año, en que echaremos de menos día a día, cada uno de los distintos actos que año tras año tradicionalmente se repiten, he pensado en ayudar a recordar y revivirlos mediante distintos artículos que iré publicando en este blog.
En estas complicadas fechas, aprovecho igualmente para recordar y mandar ánimo para todos, especialmente para aquellos más afectados y sus familias.
1930
1931
1932
1933
1934
1935
1942
1943
1944
1945
1946
1947
1948
1949
1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
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1976
1977
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1979
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1981
1982
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1985
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1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2021
2022
2023
Vídeo: JULIAN GUTIERREZ SATURIO
"HOMENAJE A MI TIERRA . VILLARRUBIA DE SANTIAGO"
Compuesta por: JESUS-F. PINO Y FRANCISCO S.-ESCRIBANO
Nació en Villarrubia de Santiago en 1911. Nació y se crió en la plaza de su pueblo.
Honesto defensor de los campesinos y de los obreros, los que le conocían le describían igualmente como un hombre bueno y amante de la paz.
Obtuvo su título de abogado a los 24 años. Su rápido ascenso en el mundo de la política le llevó a ser nombrado secretario particular de Emiliano Palomo, gobernador civil de Madrid. Miembro de la UGT y afiliado a la AS de Madrid desde 1934. Fue asesor jurídico del Secretariado Provincial de la Federación de Trabajadores de la Tierra de Toledo, siendo secretario del mismo durante la guerra civil en sustitución de Orencio Labrador. En abril de 1938 era presidente del Comité Provincial del PSOE de Toledo, editando la revista La Antorcha en Ocaña.
Pero un tumor localizado en una pierna, truncó su prometedora y brillante carrera.
Al final de la guerra civil, en la que no intervino por su deficiente estado de salud, temiendo lo peor, se trasladó como pudo a un puerto valenciano con la intención de encontrar plaza en uno de los barcos extranjeros que llegaban a los puertos españoles de Levante para recoger a los que quisieran emprender el duro camino del exilio. No lo consiguió y probablemente la frustración debió de influir en el empeoramiento de su enfermedad.
Es elegido Presidente del Consejo Provincial de Toledo en Ocaña en sesión extraordinaria del mismo el día 17 de febrero de 1939, bajo la presidencia de Norberto Pérez Sánchez, gobernador civil de la provincia. Aparece en las actas, por última vez, el día 28 de febrero de 1939, fecha en que se celebró la última sesión de este órgano.
Adelaido Rodríguez-Cobacho García está incluido en el listado de encausados dentro de los procedimientos judiciales como primeros trámites de procesamiento, por la justicia militar a raíz de la guerra civil, bajo responsabilidad del tribunal militar territorial primero del Archivo General e Histórico de Defensa. (Sumario: 10676, año: 1939, legajo Caja/ Nº Dig: 307 / 2)
Finalizada la guerra, pudo eludir la represión marchando a Galicia, donde residió sin ser descubierto por el aparato represivo del franquismo.
No tardaría en morir en un lugar que se ha mantenido en secreto, yaciendo en una tumba ignorada y quizás anónima.
Expedientes de colegiación Notas:1935-10-07 Sumario: Solicitud de incorporación del 30 de septiembre con petición, certificado de título, certificado de nacimiento del registro civil, certificado y declaración de carencia de antecedentes penales.
Fuentes: Archivo Histórico del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid Archivo General e Histórico de Defensa Archivo FPI (Fondo editorial); B ASM (1934); I. Cabello Archivo Provincial de la Diputación de Toledo
Libro "Paseos de placer por Villarrubia" - M.Fernández Nieto
Villarrubia de Santiago presume públicamente de un elemento patrimonial, nuestro reloj municipal, un tesoro lleno de historia y recuerdos.
La imagen del reloj del edificio del ayuntamiento, se ha convertido en algo habitual en la vida de los villarrubieros que irremediablemente miramos su esfera para comprobar la hora en nuestro paso por la plaza, pero a la vez pasa desapercibido para todos. Cualquiera de nosotros podríamos dibujar con los ojos cerrados su silueta, esa silueta que ha presidido durante muchos años los distintos sucesos y actos de la historia de nuestro pueblo.
Aunque su maquinaria fuera sustituida en el año 2013, su estructura siempre ha estado ahí, presidiendo sobre el tejado del edificio, sin embargo "su casa", la torre donde ha convivido su estructura, ha tenido ciertas reformas a lo largo de su historia.
Imagen de la portada del Libro de Fiestas Patronales del año 1929
En la portada del libro de fiestas patronales de 1929, se mostraba la fachada del edificio y su imponente torre.
Imagen de 1955
Lógicamente, debido a la gran altura, para llegar a la maquinaria del reloj era necesario acceder a través de una escalera. Dicha escalera fue retirada tras una reforma del ayuntamiento y reducción de la altura de la torre en el año 1970.
Ayuntamiento en obras - 1970
Dicha escalera conserva hoy día su utilidad dando acceso a una cueva de una vivienda de la localidad.
Fotografía de la escalera utilizada para acceder al reloj en la torre original del ayto. - 2020
"Los municipales eran los encargados de subir a la torre, todos los días a la misma hora, a darle cuerda; 38 vueltas de manivela más 2 de propina para las campanadas, y 6 o 7 para el reloj y seguro que hasta un poco de cariño."
Ahora centrémonos en la historia y datos de nuestro reloj, para ello cómo no aprovechar la información incluida por Palmira Escribano, concejala de cultura, en el libro de fiestas patronales del año 2018.
Antonio Canseco
Su historia nace en 1891, cuando don Antonio Canseco Escudero, nacido en un pueblo de León (1838-1917), relojero de gran prestigio en el campo de la relojería de torre y afincado en Madrid, crea nuestro reloj en su taller ubicado en la calle Mesón de Paredes, nº 21. Proveedor de la Casa Real, de sus talleres igualmente salen relojes tan conocidos como el de la Catedral de Madrid, el Palacio de Oriente y el del Escorial.
El 10 de julio de 1892, don Lucas Escobar, alcalde de Villarrubia, firma un contrato con Antonio para instalar en el ayuntamiento un reloj de torre, para servicio público, el cual consta de un motor a resortes de treinta horas de cuerda, con una esfera transparente de 80 cm de diámetro y su cuadratura correspondiente, martillo, transmisión y tiro necesario.
El valor del reloj y sus accesorios fue de 2700 pesetas, pagándose en dos plazos de 1350 pesetas. El pago total lo verificó el Ayuntamiento al señor Canseco en Madrid en monedas de oro y plata de curso legal con una garantía de diez años. El personal necesario para la instalación del reloj cobraría a razón de 10 pesetas diarias más gastos de viaje y pupilaje a cargo del Ayuntamiento. El 10 de julio de 1910 necesita la primera revisión de mantenimiento, llevándose a cabo en los talleres sitos en la calle San Sebastián, nº 2 de Madrid, teniendo que sustituir piezas desgastadas por otras nuevas de bronce, pintar el reloj de verde y cambiar ruedas y muelles. El precio de esta compostura fue de 750 pesetas, siendo incluido los costes de transporte ida/vuelta y desmontaje/montaje del reloj. Después de 30 años, el 3 de septiembre de 1940 se vuelve a reparar y limpiar la maquinaria, pintando la esfera de nuevo. Esta reparación tuvo un coste de 1500 pesetas haciéndose cargo de ella el sucesor de Canseco, don Antonio Marot. El 27 de marzo de 1951 se encarga desde el Avuntamiento una nueva esfera de luna de 93,5 cm de diámetro con un coste de 1500 pesetas. La anterior hubo que cambiarla debido a una rotura que la dejó inservible. Desde estas fechas a nuestros días, el anciano reloj sufrió numerosos percances de los que iba saliendo airosamente, bien lo saben Javier Castillo (relojero de Santa Cruz) y nuestro inolvidable Timoteo Coloma y su yerno Julio Sánchez, encargados de las reparaciones durante muchos años. El actual reloj se instaló el 28 de agosto de 2013, por la Relojería Sánchez de Torrecillas de la Tiesa (Cáceres), permaneciendo la maquinaria del reloj original, sin uso, en su misma ubicación.
Imagen del edificio del ayuntamiento - 2016
El relojero afincado en Madrid había hecho piezas para buena parte de la provincia.
Como notas curiosas, indicar que el taller madrileño de Antonio Canseco también confeccionó el reloj del municipio de Camuñas, reloj que aún hoy día se le da cuerda manualmente todos los días.
El prestigio de Antonio Canseco también ha movido al Ayuntamiento de Los Yébenes a exhibir en el Centro Social desde finales de 2019 la maquinaria original del que dio servicio al pueblo; y Santa Olalla acaba de rescatar la suya para hacer lo mismo próximamente. Algo fundamental para conservar el patrimonio de los "Cansecos’ que aterrizaron en la provincia entre finales del siglo XIX y principios del XX.
"Canseco es una referencia que marca la existencia de la vitalidad del pueblo"
Javier Castillo, relojero afincado en Santa Cruz de la Zarza
Nicolás López, natural de Villacañas, municipio a menos de 50kms de Villarrubia de Santiago, nació en el año 1924 y se ordenó en el año 1950.
D. Nicolás tenía relación familiar con uno de los beatos de la persecución religiosa de los años 30, el beato Francisco Maqueda, del que era primo hermano.
Era sobrino de Rufino López-Prisuelos García-Maqueda, detenido, torturado y ejecutado junto a otros sacerdotes. Nicolás, que por entonces era un niño de doce años, fue testigo de su cautiverio y recordaba que “todos los días le llevaba la comida y, con alguna frecuencia, le dejaban entrar dentro, con lo cual pude comprobar su estado, como consecuencia de los tormentos recibidos”. Finalmente, los sacerdotes fueron juntos sacados de la cárcel el 5 de septiembre de 1936 y conducidos a las tapias del cementerio de Tembleque.
Además de haber ejercido como capellán en el Hospital Provincial de Toledo desde 1981, también fue párroco de diversas localidades de la archidiócesis como Alberche del Caudillo, Magán y Villarrubia de Santiago.
El primer domingo, después de "la bajada" de 1964, llegaría a Villarrubia de Santiago, sustituyendo como sacerdote a Don Celedonio Muñoz Sánchez-Rico.
Don Nicolás dando la Primera Comunión a Antonio Rico, 1965
con los monaguillos Angel Vicente y Fernando Guerra
Serían un total de 18 años los que ejercería como cura párroco en la Iglesia San Bartolomé Apostol, formando parte de la vida de nuestro pueblo, generando cariño recíproco y consiguiendo que tras su marcha, el año 1982, todos le mantuviéramos en nuestro recuerdo.
Don Nicolás dando la Primera Comunión, 1979 y 1981 respectivamente
La última parte de su labor pastoral la dedicó siendo capellán de la residencia de ancianos “Josefa López” de Villacañas.
D. Nicolás López-Prisuelos Maqueda, falleció la noche del 29 al 30 de abril de este año 2020, a la edad de 96 años, “tras una larga vida sacerdotal llena de celo y entrega en su ministerio sacerdotal” según palabras el párroco de Villacañas, D. Luis Lucendo.
Sus exequias tuvieron lugar el mismo día, 30 de abril. Y su cuerpo recibió sepultura en el cementerio municipal de Villacañas.
Sacerdote mayor que nos han dado un gran testimonio de fidelidad a todos.
Me tomo la libertad de trasladar a la familia un mensaje de cariño y un abrazo en nombre de sus feligreses durante muchos años, del pueblo de Villarrubia de Santiago.
Esta imagen corresponde a la portada de la pequeña publicación dedicada al análisis químico de las aguas y sales medicinales "La Perla del Castellar". Este folleto consta de treinta y dos páginas, cada una de ellas tiene un valor incalculable debido a la cantidad de datos e información tan curiosos que contiene. En ella vemos un escudo de Toledo capital, rodeado por un lazo en donde está escrito el nombre de nuestro pueblo. Según la opinión de Don Buenaventura Leblic, especialista en heráldica, este se usaba como gancho comercial, ya que a Villarrubia de Santiago no lo conocía casi nadie. Sin embargo Toledo es conocido, prácticamente, por todo el mundo. De esta manera los posibles clientes se podrían situar y localizar nuestras aguas medicinales.
Don Santiago Ramón y Cajal, hace unas declaraciones a una revista de la época hablando de las aguas medicinales de Cabreiroá (Galicia) y de "La Perla del Castellar" de Villarrubia de Santiago, que por su composición de sulfato sódico las recomienda como alivio en multitud enfermedades.
En la Biblioteca de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, aparece archivado este estudio sobre la Thenardita medicinal de Villarrubia de Santiago, efectuado por el eminente Don Santiago Ramón y Cajal.
El análisis se llevó a cabo en el Instituto de Sueroterápia, Vacunación y Bacteriología de Alfonso XIll con el n° de certificado 669 firmando el once de Marzo de 1907 en Madrid por su director el Dr. Cajal.
En su primera página nos indica la procedencia de dichas aguas y sales: Concesiones Mineras "Pilar y Aurelia" en Villarrubia de Stgo. (Toledo), con sus propietarios Don Eusebio Caja y Compañía. El cual fue quien llevó las primeras muestras de Thenardita a analizar.
"Estos estudios no se limitan a España, sino que abarcan otros países del extranjero explicándonos la importancia de nuestra aguas medicinales y como el agua de mar contiene Thenardita en notable cantidad, lo mismo que algunas aguas minerales y ciertos lagos de Austria, Hungría y Egipto. Pero el yacimiento más importante de este mineral se encuentra en España, en Villarrubia de Santiago, cerca del río Tajo de donde proceden las aguas y sales "La Perla del Castellar". Mide más de mil seiscientos metros de longitud por diez metros de espesor, habiendo merecido ser visitada por gran número de ingenieros y geologos extranjeros.
Su acción purgante es muy rápida, se manifiesta a las tres horas sin ningún tipo de irritación, también tiene propiedades diuréticas, alivia diarreas crónicas a la vez que estreñimientos, úlceras de estómago además hemorragias, hipotensión y muchas indicaciones, incluso en pediatría y en algunos casos se administraba en inyecciones subcutáneas. Este mineral desempeña un papel muy importante en la hidroterapia, en enfermedades tales como el escrofulismo y hepertismo, requiriendo el empleo de baños apropiados, dando muy buenos resultados."
Estas enfermedades están superadas gracias a los adelantos médicos que tenemos hoy en día, no tenemos que olvidar que este estudio data de principios del siglo XX.
Santiago Ramón y Cajal 1892-1934
Toda esta historia sale a la luz, gracias a un anuario que data del año 1929, del cual tenemos una edición en nuestro pueblo.
Anuario General de España (este es el nombre de esta guía). Está publicado por una editorial catalana «Anuarios Bailly-Bailliére y Riera Reunidos» S.A. En la página noventa y seis, nos encontramos el espacio dedicado a Villarrubia de Santiago. En él encontramos información, por ejemplo, de los habitantes que tenía nuestro pueblo, tres mil seiscientos setenta, además el nombre de su alcalde, párroco, maestros, etc. Junto con los anuncios de los negocios que existían en Villarrubia, carpinteros, buñueleros, corresponsales, etc. Pero el anuncio que más llama la atención es de las aguas minero medicinales «La Perla del Castellar» con su propietario Don Florestán Aguilar.
Don Florestán Aguilar nació en la Habana (Cuba) el 15 de abril de 1872 hijo de padres españoles.
Hizo sus primeros estudios en Madrid, trasladándose en 1895 a Filadelfia, cursando la carrera de «Doctor in Dental Surgery». Concluidos sus estudios vuelve a España, para instalarse en Cádiz, llegando a ser teniente alcalde.
Florestán Aguilar y Rodríguez 1872-1934
De vuelta a Madrid, pasa a ser colaborador en la clínica del doctor Highlands. Este señor era el dentista de la reina Mª Cristina de Habsburgo (su nombre completo era Mª Cristina Felicidad Deseada), segunda esposa de Alfonso XII.
Ya muerto el rey, en uno de sus paseos en tíburi por la Casa de Campo, la reina a consecuencia de un frenazo, fue a golpearse contra el pasamanos delantero del carruaje, dándose un fuerte golpe en los dientes, los cuáles se movilizaron para gran disgusto de esta, pues como se ha dicho antes era lo más bello de su rostro.
Ya en palacio, ordenó inmediatamente que se llamara a su dentista el doctor Eduardo Highlands. Pero precisamente en 1898 este señor de nacionalidad americana se había ido de España, debido al ambiente enrarecido que reinaba entre los españoles, a consecuencia de la guerra entre EE.UU. y España, por la independencia de Cuba.
Informada de esto la reina, no duda en ponerse en manos de don Florestán Aguilar. Fue tal el éxito obtenido en el tratamiento del traumatismo, que la reina le nombra Dentista de Cámara, lo que le permitió introducirse en el restringido círculo de personas con influencia en palacio.
Le concedieron múltiples distinciones profesionales, tanto dentro como fuera de España, llegando a concederle el premio Miller (equivalente al Novel en Odontología).
Tuvo mucho que ver con la construcción de la Universidad Complutense en Madrid, hoy en día el aula magna de la Facultad de odontología de esta universidad se llama Florestán Aguilar.
Alfonso XIII 1876-1931
La relación con Alfonso XIII era sumamente estrecha a lo largo de toda su vida, hasta el punto que le sería encomendada por el Conde de Romanones la difícil misión de sugerirle que abandonara España. Además de esto Florestán se encargaba de pasar los comunicados entre el rey y Manuel Azaña, causa al final de bastantes problemas políticos para él.
Muy agradecido al rey le concede el título de Vizconde de Casa Aguilar.
Florestán Aguilar y Rodríguez falleció sin descendencia el 28 de Noviembre de 1934.
La pregunta que surge es, ¿por qué se interesó por nuestras aguas un personaje tan importante en el campo de la odontología, cuando las enfermedades que aliviaban las aguas y sales medicinales estaban relacionadas con el aparato digestivo y problemas de piel?
El doctor don Julio González Iglesias, profesor de Historia de la Odontología de la Universidad Alfonso X el Sabio, ferviente admirador de Florestán Aguilar y autor de trabajos acerca de este, está convencido de que el motivo que lleva a Florestán a interesarse por este agua, fue el ánimo de aliviar los síntomas de la enfermedad que padecía Alfonso XIII, el hepertismo.
Aguilar un polifacético, también se especializó en hidroterapia llegando a ser médico de baños.
Aconsejando al rey tomar baños a base de nuestra Thenardita medicinal, pues los resultados obtenidos de los estudios hechos a este mineral, demuestran que combate con efectividad las molestias tan desagradables que produce el hepertismo.
- Una curiosidad más: en la década de los cincuenta, se podía leer en un escaparate de una tiendecita en la calle Atocha de Madrid, un cartel que decía: "Se vende agua sulfurosa de Villarrubia de Santiago".
Ver también en este blog >> Bibliografía, Textos y Referencias - "Historia de las aguas mineromedicinales en España"
(Santiago Ramón y Cajal, defensor de las propiedades terapéuticas de las aguas minerales de Villarrubia)
Música: Santiago de Masarnau: II. «En los jardines de La Granja» de "Los Cantos de las Dríadas" (1837)
Fuente principal: Libro de fiestas patronales 2007